Recientemente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos reanudó el envío de migrantes venezolanos a la base naval de Guantánamo. Estas personas están siendo vinculadas con la pandilla venezolana Tren de Aragua, una organización criminal que ha sembrado el terror en varias partes de América Latina. La decisión de deportarlos a Guantánamo ha generado una gran controversia, ya que la falta de pruebas claras sobre su vinculación con la pandilla plantea interrogantes sobre los derechos humanos de los detenidos y el uso de leyes controvertidas como la Ley de Enemigos Extranjeros.
¿Qué pruebas existen sobre la vinculación con el Tren de Aragua?
Una de las principales dudas sobre estos traslados es la falta de pruebas que vinculen directamente a los migrantes con el Tren de Aragua. En varios de los casos reportados, se ha señalado que las autoridades de inmigración detuvieron a personas por sus tatuajes, los cuales, según los funcionarios, podrían estar relacionados con la simbología utilizada por el Tren de Aragua. Los tatuajes de coronas, frases como “real hasta la muerte” y otros símbolos han sido citados como “evidencias” para justificar la detención y el traslado a Guantánamo.
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En medio de las críticas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la deportación de los migrantes, afirmando que todos los deportados pasaron por un proceso de revisión “muy riguroso” para verificar su supuesta vinculación con el Tren de Aragua. Según Trump, el gobierno estadounidense continuará con este proceso de revisión en El Salvador, donde más de 200 migrantes fueron encarcelados en prisiones de alta seguridad bajo el gobierno de Nayib Bukele.
Sin embargo, expertos en criminología y funcionarios venezolanos han cuestionado la fiabilidad de estos elementos. Algunos afirman que los tatuajes son comunes en las culturas juveniles y no necesariamente implican una afiliación con organizaciones criminales. Además, algunos de los migrantes detenidos aseguran que fueron interrogados sin pruebas claras en su contra, lo que ha aumentado las tensiones sobre la legalidad de los procedimientos.
Fotografía de archivo de una zona del centro de detención de Guantánamo, en la Base militar estadounidense en Guantánamo (Cuba). EFE/ Marta Garde
El envío a Guantánamo y las implicaciones legales
El gobierno de EE. UU. ha justificado la detención y envío de migrantes venezolanos a Guantánamo bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que le otorga amplios poderes para deportar a extranjeros sin la intervención de un juez o un tribunal de inmigración. Esta ley ha sido utilizada en tiempos de guerra o invasión, lo que ha generado una creciente preocupación por su aplicación a migrantes que no han sido acusados formalmente de ningún crimen dentro del país.
Tricia McLaughlin, subsecretaria del DHS, confirmó que el gobierno de EE. UU. había enviado a varios migrantes venezolanos a la base de Guantánamo, presuntamente relacionados con el Tren de Aragua. Aunque no se especificaron detalles exactos sobre la cantidad de personas, medios como The New York Times reportaron que al menos 20 migrantes fueron trasladados en un vuelo charter desde El Paso a la base el 20 de marzo de 2025.
El uso de la Ley de Enemigos Extranjeros ha sido criticado por abogados y organizaciones de derechos humanos, quienes señalan que esta legislación se aplica de manera injusta a migrantes que, según sus defensores, no tienen vínculos probados con organizaciones criminales. Además, estos migrantes no tienen acceso adecuado a asistencia legal, lo que dificulta aún más su capacidad para defenderse ante la ley.
¿Qué es el Tren de Aragua?
El Tren de Aragua es una de las pandillas más poderosas y temidas de Venezuela, y su presencia se ha expandido a varios países de América Latina. Se originó en la prisión de Tocorón, en el estado de Aragua, y ha sido vinculada con una variedad de delitos graves, incluidos homicidios, extorsiones, secuestros y tráfico de drogas. En los últimos años, el grupo ha ganado notoriedad por su capacidad de operar fuera de Venezuela, llegando a países como Colombia, Perú, Ecuador, Chile y Brasil.
Las autoridades estadounidenses han argumentado que miembros del Tren de Aragua han infiltrado comunidades de inmigrantes venezolanos en EE. UU., especialmente en ciudades fronterizas como El Paso, Texas. Sin embargo, no se ha presentado evidencia concreta que vincule directamente a los migrantes detenidos con actividades criminales del Tren de Aragua dentro de EE. UU.
El contexto político y la postura del gobierno venezolano
En el ámbito político, el gobierno venezolano ha rechazado las acusaciones de que sus ciudadanos estén involucrados con el Tren de Aragua. Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ha afirmado que estos traslados son parte de una campaña de «estigmatización» contra el pueblo venezolano. Para Cabello, la narrativa del Tren de Aragua es utilizada por EE. UU. como una excusa para demonizar a los migrantes venezolanos.
El gobierno de Nicolás Maduro también ha insistido en que los migrantes repatriados desde Guantánamo no son parte del Tren de Aragua. En declaraciones públicas, Maduro ha señalado que su administración está trabajando para repatriar a los venezolanos detenidos en el extranjero, incluidos los que han sido enviados a prisiones de máxima seguridad en El Salvador. Maduro ha asegurado que contratará bufetes de abogados en EE. UU. y El Salvador para defender a estos ciudadanos.
El titular de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, en una fotografía de archivo. EFE/ Rayner Peña R