Una nueva ola de imágenes generadas por inteligencia artificial (IA) al estilo de Studio Ghibli inundó las redes sociales, desatando una tormenta de reacciones entre los seguidores del legendario estudio de animación japonés. La tendencia, impulsada por la actualización del generador de imágenes GPT-4o de OpenAI, permite a los usuarios transformar fotos y memes en ilustraciones que imitan el arte distintivo de Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli.
Sin embargo, lo que para algunos es una curiosidad tecnológica, para otros es una afrenta directa al legado artesanal del estudio, conocido por películas como El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. La Secretaría de Cultura de Japón reportó esta semana un aumento del 47% en el uso de IA para generar contenido artístico desde 2023, avivando aún más el debate.
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El origen de la controversia se remonta a una demostración de 2016, cuando Miyazaki, de 84 años, vio una animación generada por IA y la calificó como «un insulto a la vida misma». En un video que circula ampliamente desde el jueves, el director expresó su disgusto ante un diseño grotesco creado por computadora, afirmando que carecía de la empatía humana que define su trabajo.
«Quien haga esto no entiende el dolor», dijo entonces, según registros de la cadena pública NHK. Ahora, con herramientas como GPT-4o replicando el estilo de Studio Ghibli, los fanáticos han revivido esas palabras, acusando a la IA de profanar décadas de animación dibujada a mano. La Asociación de Animadores de Japón señaló que el 62% de sus miembros rechaza el uso de estas tecnologías por temor a perder la esencia creativa.
La polémica escaló cuando incluso figuras públicas se sumaron a la tendencia. Sam Altman, CEO de OpenAI, cambió su foto de perfil en X a una versión «Ghibli-ficada» de sí mismo el 25 de marzo, lo que desató tanto aplausos como críticas. Mientras algunos usuarios celebraron la posibilidad de recrear momentos cotidianos con un toque mágico, otros denunciaron la trivialización del arte de Miyazaki.
En plataformas como X, los fans han compartido desde selfies transformados hasta imágenes sensibles, como una representación del ataque del 11 de septiembre en estilo Ghibli, lo que generó indignación por el mal gusto. La Oficina de Propiedad Intelectual de Japón aún no se ha pronunciado sobre si este uso infringe derechos de autor, pero el debate ético está en pleno auge.
Studio Ghibli: Los fans alzan la voz
La reacción de los seguidores de Studio Ghibli ha sido firme y fuerte. En redes sociales, muchos exigen que el estudio tome medidas legales contra OpenAI, argumentando que la IA se entrena con obras protegidas sin permiso.
«Es una falta de respeto a Miyazaki, que dedicó su vida a cada trazo», escribió un usuario en X, reflejando un sentimiento compartido por miles. Otros han destacado el contraste entre la producción artesanal de Ghibli —como los 70,000 fotogramas dibujados a mano para El viento se levanta— y la rapidez de la IA, que genera imágenes en segundos. La Secretaría de Energía de Japón también ha intervenido en el debate, señalando que el uso intensivo de servidores para IA como GPT-4o consume hasta 12 veces más energía que modelos anteriores, un punto que choca con los temas ecológicos de las películas de Miyazaki.
Studio Ghibli y la IA: Un dilema legal y cultural
A pesar de las críticas, OpenAI defiende su herramienta. En un comunicado del 27 de marzo, la compañía afirmó que bloquea la generación de imágenes en el estilo de artistas vivos específicos, pero permite «estilos de estudio más amplios» como el de Studio Ghibli, considerándolo un homenaje a la creatividad colectiva.
Sin embargo, esto no ha calmado a los detractores, quienes cuestionan si el modelo fue entrenado con material de Ghibli sin autorización. La Oficina de Cultura de Japón está evaluando regulaciones para proteger el patrimonio artístico frente al avance de la IA, pero aún no hay decisiones concretas. Mientras tanto, el estudio mismo no ha emitido comentarios oficiales sobre esta tendencia viral, manteniendo su silencio habitual frente a controversias externas.
La fiebre por las imágenes Ghibli generadas por IA no muestra signos de detenerse. Este fin de semana, mientras La princesa Mononoke regresa a los cines en una restauración 4K supervisada por Ghibli, los fans planean boicots simbólicos contra la tecnología en favor de la experiencia teatral. La Oficina Nacional de Turismo de Japón estima que las locaciones reales inspiradas en las películas de Miyazaki, como el bosque de Yakushima, han atraído a más de 2 millones de visitantes en la última década, un legado que los seguidores buscan proteger. A medida que la IA sigue transformando el arte, la voz de los fanáticos de Studio Ghibli resuena como un recordatorio de la lucha entre la innovación y la tradición.