La Corte Suprema de Estados Unidos emitió hoy un fallo unánime que respalda los esfuerzos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para regular los cigarrillos electrónicos saborizados, un paso significativo en la lucha contra el aumento del vapeo entre adolescentes.
La decisión, escrita por el juez Samuel Alito, revoca un fallo previo de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito y reafirma la autoridad de la FDA para rechazar solicitudes de comercialización de productos como los fabricados por Triton Distribution, que incluyen sabores como «Peachy Strawberry» y «Mother’s Milk and Cookies». Este veredicto llega en un momento clave, cuando las autoridades de salud pública buscan reducir el acceso de los jóvenes a estos dispositivos atractivos por sus sabores dulces y afrutados.
Te Recomendamos
La controversia comenzó cuando la FDA denegó más de un millón de solicitudes de empresas de vapeo que buscaban vender cigarrillos electrónicos, argumentando que no demostraron beneficios suficientes para la salud pública que justificaran su aprobación.
Según la agencia, estos productos representan un riesgo particular para los menores, quienes se sienten atraídos por sabores que imitan postres o frutas. Datos recientes de la Encuesta Nacional sobre el Tabaco en Jóvenes de 2024 muestran que más de 1.5 millones de estudiantes de secundaria en EE.UU. usan cigarrillos electrónicos, y el 85% prefiere opciones saborizadas. La FDA ha enfatizado que su prioridad es proteger a esta población vulnerable mientras evalúa si los productos pueden ayudar a los fumadores adultos a abandonar el tabaco tradicional.
Corte Suprema sobre los cigarrillos electrónicos
El fallo de la Corte Suprema no es una victoria absoluta para la FDA. Aunque el tribunal respaldó en gran medida las decisiones de la agencia, señaló que esta no consideró adecuadamente los planes de marketing de las empresas al evaluar sus solicitudes, un punto que ahora deberá revisar el Quinto Circuito.
Sin embargo, el juez Alito destacó que las denegaciones de la FDA fueron «suficientemente consistentes» con las guías regulatorias establecidas bajo la Ley de Prevención del Tabaquismo Familiar y Control del Tabaco de 2009. Esta ley otorga a la FDA la autoridad para supervisar productos de tabaco, incluidos los cigarrillos electrónicos, y exige que cualquier nuevo producto demuestre que su comercialización es «apropiada para la protección de la salud pública».
Organizaciones de salud pública han aplaudido la decisión. La Asociación Americana del Pulmón señaló que los sabores dulces han contribuido a una «epidemia de vapeo juvenil» en la última década, con picos alarmantes en 2019.
Por su parte, la FDA ha reportado que sus esfuerzos regulatorios, combinados con campañas educativas y restricciones de edad, han reducido el uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes a su nivel más bajo en 10 años. Sin embargo, los productos ilegales con sabores como «Unicorn Shake» o «Watermelon Bubblegum» siguen disponibles en plataformas en línea y tiendas no autorizadas, lo que plantea desafíos continuos para las autoridades.
La industria de los cigarrillos electrónicos y su defensa
Las empresas afectadas, como Triton Distribution, argumentaron que la FDA cambió sus criterios de evaluación sin previo aviso, exigiendo pruebas de que los cigarrillos electrónicos saborizados ayudan a los fumadores a dejar el tabaco tradicional, algo que consideran injusto.
Representantes de la industria insisten en que estos productos son una alternativa menos dañina para los adultos que buscan reducir su dependencia de los cigarrillos combustibles, responsables de unas 480,000 muertes anuales en EE.UU. según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Sin embargo, la Corte Suprema desestimó en gran parte estas quejas, afirmando que las empresas tenían suficiente información sobre los estándares de la FDA desde el inicio del proceso regulatorio en 2016.
El caso también pone de relieve las tensiones entre la industria del vapeo y los reguladores. Mientras la FDA ha aprobado algunos dispositivos con sabor a tabaco y, recientemente, los primeros cigarrillos electrónicos con mentol para fumadores adultos, sigue siendo cautelosa con los sabores dulces.
«No hay duda de que estos productos tienen un enorme atractivo para los jóvenes», afirmó un portavoz de la agencia tras el fallo. La decisión judicial podría sentar un precedente para futuros casos, especialmente ahora que el presidente electo Donald Trump ha prometido revisar las políticas de vapeo, abogando por un enfoque que equilibre los intereses de los adultos y la protección de los menores.
Impacto en la salud pública
El debate sobre los cigarrillos electrónicos saborizados no se limita a los tribunales. Estudios del Instituto Nacional de Salud (NIH) han encontrado que, aunque el vapeo puede ser menos dañino que fumar tabaco tradicional, los líquidos saborizados contienen químicos que podrían irritar los pulmones y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, la nicotina presente en estos productos sigue siendo altamente adictiva, lo que preocupa a los expertos en salud pública cuando se trata de adolescentes cuyos cerebros aún están en desarrollo.
En los últimos años, la FDA ha intensificado sus esfuerzos para retirar del mercado productos no autorizados. En 2024, la agencia confiscó más de 1.2 millones de unidades ilegales en operativos conjuntos con autoridades locales. A pesar de estas medidas, el acceso a cigarrillos electrónicos sigue siendo un problema, especialmente a través de canales en línea que evaden las regulaciones. La decisión de la Corte Suprema refuerza la capacidad de la FDA para actuar, pero también deja preguntas abiertas sobre cómo se implementarán las políticas en el futuro, particularmente bajo una nueva administración que podría priorizar la desregulación.
La batalla por los cigarrillos electrónicos está lejos de terminar. Mientras los defensores de la salud pública celebran el fallo como un avance para proteger a los jóvenes, la industria del vapeo planea nuevas estrategias para adaptarse a las exigencias regulatorias. En el horizonte, las revisiones del Quinto Circuito y las posibles reformas de la administración Trump podrían alterar el panorama de esta industria multimillonaria. Por ahora, la FDA cuenta con el respaldo de la Corte Suprema para mantener su enfoque en la salud pública, pero el equilibrio entre innovación y protección sigue siendo un tema candente en el debate nacional.