La ciudad de Miami celebra este martes 1 de abril de 2025 una victoria judicial que mantiene vivo el Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 350,000 venezolanos en Estados Unidos. El juez federal Edward Chen, del Tribunal de Distrito de California, suspendió el lunes la orden del gobierno de Donald Trump que buscaba eliminar el TPS a partir del 7 de abril, una medida que habría expuesto a miles a la deportación. En Doral, conocida como la «pequeña Venezuela», cientos de personas se reunieron frente al restaurante El Arepazo para festejar la decisión, ondeando banderas y cantando el himno nacional venezolano.
El fallo responde a una demanda presentada por beneficiarios del TPS y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), quienepolíts argumentaron que la revocación del programa por parte de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, violaba la ley. Chen calificó la acción como «arbitraria» y señaló que carecía de evidencia para justificar el fin de las protecciones, otorgadas en 2021 y extendidas en 2023 por el gobierno de Biden debido a la crisis en Venezuela. «Esto es un respiro para nuestras familias», dijo María González, una madre de dos hijos que vive en Hialeah desde 2019.
Te Recomendamos
La comunidad venezolana en Miami, la más grande de EE.UU. con más de 200,000 residentes, había estado en vilo desde que Noem anunció en febrero la cancelación del TPS, alegando que ya no era necesario. Sin embargo, el juez destacó que el Departamento de Estado aún clasifica a Venezuela como un país «Nivel 4: No Viajar» por inseguridad y colapso económico. La decisión judicial asegura que los beneficiarios mantengan sus permisos de trabajo y protección contra deportación mientras el caso avanza, un alivio inmediato para quienes temían perderlo todo esta semana.
Un triunfo comunitario
En las calles de Doral y Hialeah, Miami celebra con vigilias y actos espontáneos. El lunes por la noche, tras conocerse el fallo, decenas de familias se congregaron en el Parque JC Bermúdez, donde líderes comunitarios como Adelys Ferro, directora del Venezuelan American Caucus, hablaron a la multitud. «No somos criminales, somos trabajadores», afirmó Ferro, refiriéndose a los señalamientos de Noem sobre supuestos vínculos de venezolanos con pandillas como Tren de Aragua, algo que Chen desestimó por falta de pruebas. La comunidad también planea una marcha el sábado para agradecer el apoyo legal.
El impacto económico del TPS es significativo en Florida. Según la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), el 76% de los venezolanos con TPS están empleados, muchos en sectores como construcción, transporte y salud. En Miami-Dade, donde el 60% de los beneficiarios del TPS en el estado residen, la pérdida de estos trabajadores habría golpeado a negocios locales. «Sin el TPS, mi restaurante no sobrevive», dijo Carlos Pérez, dueño de un local en Kendall que emplea a tres venezolanos con el estatus.
Miami: El contexto legal
El juez Chen, en su resolución de 78 páginas, criticó la «falta de apoyo evidentiary» en la decisión de Noem y la acusó de actuar con «generalizaciones negativas» hacia los venezolanos. La orden de Trump, emitida en enero, buscaba revertir una extensión del TPS hasta octubre de 2026, aprobada por el exsecretario Alejandro Mayorkas. Ahora, con Miami celebra esta pausa, el caso podría escalar a una corte de apelaciones si el gobierno apela, un proceso que podría tardar meses y mantener las protecciones vigentes.
La diáspora venezolana, con casi 8 millones de desplazados según la ONU, sigue siendo la mayor del hemisferio occidental. En Miami, muchos huyeron del régimen de Nicolás Maduro, marcado por violencia política y hambre. El 17.6% de la población venezolana sufre desnutrición, según la FAO, un dato que subraya la necesidad del TPS. «No podemos volver», dijo José Ramírez, un ingeniero que llegó en 2020 y ahora trabaja en Coral Gables.
Miami y próximos pasos
Mientras Miami celebra, la incertidumbre persiste. El gobierno de Trump tiene hasta el 7 de abril para apelar el fallo, y Noem deberá decidir en julio si renueva otro grupo de 257,000 venezolanos con TPS de 2021, que expira en septiembre. Por ahora, la comunidad planea seguir presionando. El congresista Carlos Giménez, republicano de Miami, prometió abogar por una «solución» para los venezolanos, aunque apoya la línea dura de Trump contra la inmigración ilegal.
La noche del lunes, las luces de la Freedom Tower se tiñeron de amarillo, azul y rojo en honor a la victoria judicial. En Hialeah, los tambores resonaron hasta la medianoche, y en redes sociales, el hashtag #TPSVive acumuló miles de publicaciones. La lucha sigue, pero hoy, Miami respira aliviada.