En medio de las tensiones crecientes, Ucrania y Rusia han continuado sus ataques aéreos sobre las respectivas retaguardias. Mientras tanto, se perfilan los detalles de una tregua parcial de 30 días que podría marcar el fin de los bombardeos contra infraestructuras energéticas. Este jueves, como en muchas jornadas recientes del conflicto, ambos países realizaron masivos ataques de drones que se dirigieron a objetivos distantes de la línea de contacto, reflejando la persistente escalada de la guerra.
Ataques en territorio ucraniano
Ucrania denunció un ataque masivo por parte de las fuerzas rusas contra la región de Kirovogrado, en el centro del país. Este ataque dejó un saldo de más de una decena de personas heridas y causó graves daños a viviendas y otras infraestructuras civiles. Los residentes de la zona se enfrentan, como en muchas otras regiones de Ucrania, a la constante amenaza de ataques aéreos.
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En el frente ruso, las fuerzas ucranianas han intensificado sus esfuerzos, destacándose un ataque exitoso contra la base aérea de Engels-2, uno de los puntos más estratégicos de la aviación rusa. Según fuentes de Kiev, los drones ucranianos lograron destruir misiles de las fuerzas armadas de Moscú, un golpe considerable a la infraestructura militar del Kremlin.
Exterior de un hospital alcanzado en un ataque con drones ucranianos en Engels, en la rusa región de Saratov. EFE/EPA/Gobernador de Saratov
Zelenski y la posible tregua parcial
Desde Noruega, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha repetido sus críticas hacia Moscú, acusando al gobierno ruso de no tomarse en serio la posibilidad de declarar una tregua. No obstante, Zelenski ha reafirmado que Ucrania detendría sus ataques a infraestructuras enemigas una vez que los detalles del alto el fuego sean acordados. El proceso hacia una posible tregua es esencial para avanzar hacia un acuerdo más amplio que ponga fin al conflicto.
Zelenski anunció que el lunes 24 de marzo una delegación ucraniana se reunirá en Arabia Saudí con representantes de la administración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. En estas negociaciones, Kiev presentará una lista de infraestructuras que no serán atacadas durante el alto el fuego, y se discutirá cómo aplicar las condiciones acordadas entre las partes.
La influencia de Estados Unidos en la tregua
Una de las propuestas más discutidas en las conversaciones diplomáticas es la inclusión de infraestructuras no energéticas en el alto el fuego, lo que permitiría una extensión de la tregua más allá de las instalaciones energéticas. Zelenski ha planteado que la parte ucraniana apoyaría esta opción, siempre que se garantice la protección de infraestructuras civiles que no estén directamente relacionadas con la energía.
Además, un tema crucial que ha sido planteado es la posible supervisión de las centrales nucleares ucranianas por parte de Estados Unidos, en particular la central de Zaporiyia, ocupada por Rusia desde el inicio de la guerra. En una conversación reciente, el presidente estadounidense, Donald Trump, sugirió que Estados Unidos podría encargarse de la gestión de las centrales nucleares de Ucrania para evitar que Rusia las controle o las ataque.
Sin embargo, Zelenski aclaró que Ucrania no está dispuesta a discutir la venta o traspaso de la propiedad de sus centrales nucleares, aunque podría considerar la posibilidad de que Estados Unidos invierta en su modernización.
Banderas de Rusia y EE.UU. en la fachada de la embajada estadounidense en Moscú, en una imagen de archivo. EFE/EPA/Sergei Ilnitsky
Rusia insiste en el cese de envíos de armas
En paralelo a los esfuerzos diplomáticos, desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ha expresado que uno de los requisitos de Rusia para un alto el fuego definitivo es el cese de los envíos de armas a Ucrania. Según Zajárova, estos suministros van en contra de las intenciones de paz de Kiev y obstaculizan las negociaciones hacia un arreglo diplomático.
Rusia también ha criticado el reciente reinicio de los envíos de armas a Ucrania por parte de Estados Unidos, lo que Moscú considera como una violación de los compromisos previos para lograr una paz duradera. El 24 de marzo, expertos de ambos países se reunirán nuevamente en Arabia Saudí para continuar las consultas sobre la tregua y otras cuestiones clave en el conflicto.
Avances en las negociaciones: ¿un alto el fuego en el mar Negro?
Uno de los temas que podría abordar la nueva ronda de negociaciones es la llamada «Iniciativa del Mar Negro», que permitiría la exportación segura de grano ucraniano a través del mar Negro. Este acuerdo, aunque discutido en 2022 con la mediación de la ONU, no se implementó en su totalidad. Las conversaciones programadas para el 24 de marzo podrían ser clave para abordar esta cuestión, con el objetivo de garantizar la seguridad en las rutas de exportación de Ucrania.
Rusia acusa a Ucrania de violar acuerdos previos
En cuanto a las acusaciones de violación de acuerdos, Rusia ha señalado que Ucrania no ha cumplido sus promesas de cesar los ataques a las infraestructuras energéticas rusas, como se había acordado en las conversaciones previas entre Putin y Trump. La portavoz rusa acusó a Zelenski de no respetar los compromisos adquiridos, lo que según Moscú pone en riesgo las futuras negociaciones.