El rey Carlos III, monarca del Reino Unido, ha enfrentado recientemente desafíos de salud que han afectado su agenda oficial. En marzo de 2025, se informó que el rey suspendió sus actividades tras ser ingresado en el hospital debido a los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer. Este suceso ha generado interés y preocupación tanto en el ámbito nacional como internacional. En esta nota, exploraremos los detalles conocidos sobre el cáncer de Carlos III, los efectos secundarios asociados al tratamiento y cómo estos han influido en sus compromisos reales.
El diagnóstico de cáncer de Carlos III
En febrero de 2024, el Palacio de Buckingham anunció que el rey Carlos III había sido diagnosticado con cáncer. Durante un procedimiento para tratar una hipertrofia prostática benigna, se detectó la presencia de células malignas. Aunque no se especificó el tipo de cáncer, se indicó que el monarca iniciaría un tratamiento médico especializado. Esta noticia sorprendió al mundo y generó una ola de apoyo hacia la familia real británica.
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El tratamiento y sus efectos secundarios
A lo largo de 2024, se confirmó que Carlos III estaba recibiendo quimioterapia. En mayo de ese año, durante un acto público, el rey compartió que uno de los efectos secundarios del tratamiento era la pérdida del sentido del gusto. Este síntoma es común en pacientes oncológicos debido al impacto de la quimioterapia en las papilas gustativas. La Asociación Española contra el Cáncer señala que otros efectos frecuentes incluyen náuseas, vómitos, pérdida de apetito y cansancio.
El rey Carlos III, en una fotografía de archivo. EFE/Neil Hall
La reciente hospitalización y suspensión de actividades
El 27 de marzo de 2025, el Palacio de Buckingham emitió un comunicado informando que el rey Carlos III había sido hospitalizado brevemente debido a los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer. Tras recibir atención médica, el monarca regresó a su residencia en Clarence House y continuó con algunas actividades desde allí. Sin embargo, se suspendieron sus compromisos programados para el 27 y 28 de marzo, incluyendo la recepción de credenciales de embajadores y una visita al Royal Ballet en Birmingham. El palacio enfatizó que estas cancelaciones eran medidas precautorias y que la salud del rey se mantenía estable.
La influencia en la agenda real
La salud del rey Carlos III ha tenido un impacto notable en la programación de eventos reales. A pesar de su enfermedad, el monarca ha intentado mantener una agenda pública activa. Sin embargo, las recientes suspensiones de actividades reflejan la necesidad de equilibrar las responsabilidades reales con el bienestar personal. Se espera que, tras un período de recuperación, el rey retome sus compromisos, incluyendo una visita de Estado a Italia prevista para abril de 2025.
El rey Carlos III en una imagen de archivo. EFE/Andy Rain
El apoyo institucional y público
La familia real británica ha recibido un amplio apoyo tanto de instituciones como del público en general. Durante la misa de Navidad de 2024 en Sandringham, se destacó la presencia del rey Carlos III y la reina Camilla, quienes, a pesar de sus desafíos de salud, mostraron unidad y fortaleza. El monarca agradeció públicamente a los médicos y enfermeras por su dedicación y apoyo durante su tratamiento.