El economista Mark Carney ha sido nombrado este viernes como el nuevo primer ministro de Canadá, en un contexto político y económico complejo. Su llegada al cargo se produce tras la renuncia de Justin Trudeau, quien deja el poder después de más de nueve años al frente del gobierno.
Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, enfrenta desafíos importantes, como la guerra comercial con Estados Unidos y las presiones de la administración de Donald Trump, quien ha impuesto medidas proteccionistas que afectan a la economía canadiense.
Te Recomendamos
Además, el nuevo primer ministro de Canadá debe prepararse para las elecciones generales, que podrían adelantarse en cualquier momento antes del otoño.
La trayectoria de Mark Carney y su experiencia en gestión de crisis
Nacido en Fort Smith, una ciudad en el extremo noroeste de Canadá, Mark Carney creció en Edmonton, la capital petrolera del país. Se graduó en Economía en la Universidad de Harvard y completó su doctorado en la Universidad de Oxford.
Su nombre comenzó a ganar relevancia en el país cuando, en 2008, fue nombrado gobernador del Banco de Canadá, justo al inicio de la crisis financiera global. En ese entonces, fue el gobernador del banco central más joven del G7 y G20, y sus decisiones permitieron a Canadá evitar los peores efectos de la crisis.
En 2013, Carney dejó el Banco de Canadá para convertirse en gobernador del Banco de Inglaterra, cargo que desempeñó hasta 2020. Desde ahí, enfrentó desafíos como la inestabilidad económica tras el Brexit y el impacto de la pandemia de COVID-19.
Su prestigio como economista lo llevó a ocupar cargos internacionales, como el de enviado especial de la ONU para la Acción Climática y Finanzas.
El nuevo primer ministro de Canadá, Mark Carney (d), saluda al ministro Dominic LeBlanc (i), este 14 de marzo de 2025, en Ottawa. EFE/Spencer Colby
El desafío de Mark Carney como primer ministro de Canadá
El nombramiento de Mark Carney como primer ministro de Canadá no fue una sorpresa. Durante meses, se especuló que Justin Trudeau lo veía como su sucesor, especialmente tras la renuncia de la viceprimera ministra Chrystia Freeland en diciembre de 2024.
Sin embargo, la crisis política dentro del Partido Liberal llevó a Trudeau a anunciar su renuncia en enero de 2025, abriendo el camino para que Carney asumiera el liderazgo del partido y, ahora, del gobierno.
Uno de los principales retos del nuevo primer ministro de Canadá es la relación con Donald Trump. La imposición de aranceles y la retórica agresiva del mandatario estadounidense han aumentado la tensión entre ambos países. Trump incluso ha insinuado que Canadá debería convertirse en el estado 51 de Estados Unidos si no logra resistir las políticas proteccionistas de Washington.
En respuesta, Mark Carney fue contundente:
«Canadá nunca será parte de Estados Unidos, de ninguna forma», afirmó.
Utilizando una analogía con el hockey sobre hielo, el deporte nacional, advirtió que Canadá no busca un conflicto, pero está listo para defenderse.
El nuevo primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante una rueda de prensa, este 14 de marzo de 2025, en Ottawa. EFE/Spencer Colby
Un nuevo gabinete y la posibilidad de elecciones anticipadas
Junto con Mark Carney, este viernes también asumieron sus cargos los ministros de su nuevo gabinete, que conserva varios nombres del gobierno de Trudeau.
Entre los miembros más destacados están:
- Chrystia Freeland, nueva ministra de Transporte y Comercio Interno.
- François-Philippe Champagne, ministro de Finanzas.
- Mélanie Joly, quien sigue al frente del Ministerio de Exteriores.
- Dominic LeBlanc, ministro de Comercio Internacional.
Uno de los primeros dilemas que enfrenta Carney es decidir si disuelve el Parlamento y convoca elecciones anticipadas. Actualmente, el Partido Liberal está en minoría en la Cámara Baja, lo que significa que una moción de censura impulsada por la oposición podría obligar a un adelanto electoral.
En su primer discurso como primer ministro de Canadá, Mark Carney enfatizó que su prioridad será estabilizar la economía y fortalecer la posición del país frente a la guerra comercial con Estados Unidos.
«Los canadienses esperan que actuemos, y eso es lo que vamos a hacer. Formamos un gobierno más pequeño y experimentado, que actuará rápido para proteger el futuro de Canadá», declaró.