La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá ha tomado un giro crucial. El premier de Canadá, Mark Carney, declaró recientemente que el presidente estadounidense, Donald Trump, finalmente respetará la soberanía de Canadá. Carney también subrayó la importancia de entablar negociaciones comerciales integrales entre ambos países, a pesar de las tensiones comerciales generadas por las políticas arancelarias impuestas por Trump.
A lo largo de los últimos meses, las políticas de comercio de Trump han causado un gran malestar en Canadá. El presidente de EE.UU. ha atacado repetidamente a Canadá, sugiriendo que debería convertirse en un estado más de su nación. Estas amenazas, sumadas a los aranceles impuestos a productos canadienses, han complicado la relación entre ambos países vecinos.
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Mark Carney y el enfoque hacia la guerra comercial
Carney, quien asumió el cargo de primer ministro de Canadá hace poco, ha reiterado que su gobierno no negociará con EE.UU. hasta que se logre el respeto necesario como nación soberana. En sus declaraciones, Carney dejó claro que las conversaciones no deberían centrarse únicamente en los aranceles, sino en una discusión más profunda sobre comercio y seguridad. A pesar de las tensiones, Carney se mostró optimista respecto a que EE.UU. eventualmente tendrá que reconocer que las políticas comerciales de Trump acabarán afectando a su propio país.
Fotografía de archivo del exgobernador del banco de Canadá y futuro primer ministro del país, Mark Carney. EFE/ Andy Rain
La postura de Trump sobre Canadá y la guerra comercial
Trump no ha cesado en sus ataques contra Canadá. En su última declaración, reiteró que Canadá debería ser parte de Estados Unidos, afirmando que su país mantiene a Canadá «a flote». Estas palabras han provocado una reacción furiosa en Canadá, donde los ciudadanos han comenzado a boicotear productos estadounidenses y a cancelar viajes al país vecino. Esta situación ha impulsado un aumento en el nacionalismo canadiense, lo que ha beneficiado al Partido Liberal de Carney en las encuestas.
El primer ministro canadiense destacó que, a pesar de la dureza de las políticas comerciales de Trump, Canadá buscaría alternativas para diversificar su comercio y reducir la dependencia de Estados Unidos. En este contexto, Carney y los gobernadores provinciales acordaron desarrollar un plan para establecer un corredor nacional de comercio y energía.
Impacto de los aranceles en la economía canadiense
La guerra comercial también ha tenido efectos devastadores sobre la economía canadiense. Trump impuso aranceles del 25% al acero y aluminio canadienses, afectando seriamente a los sectores productivos del país. Además, se prevé que, el 2 de abril, el presidente estadounidense podría anunciar nuevos aranceles sobre todos los productos canadienses, lo que generaría aún más incertidumbre económica.
Carney ha respondido a esta amenaza acelerando planes para contrarrestar los efectos negativos de la guerra comercial. El gobierno canadiense ha anunciado que eliminará el periodo de espera para obtener el seguro de desempleo para los trabajadores afectados por los aranceles, y permitirá que las empresas canadienses aplacen temporalmente los pagos de impuestos sobre la renta y las ventas. Estas medidas tienen como objetivo mitigar los efectos de la guerra comercial y proteger a los trabajadores y empresas canadienses.
Fotografía de archivo de Mark Carney, cuando fue gobernador del Banco de Inglaterra. EFE/EPA/ Andy Rain
La respuesta a los desafíos comerciales
Una de las propuestas más destacadas de Carney para enfrentar los desafíos derivados de la guerra comercial es la construcción de un oleoducto desde Alberta hacia el este de Canadá. Aunque Quebec había mostrado inicialmente oposición a este proyecto, Carney señaló que las amenazas de Trump han generado un cambio en la postura de la provincia. Este oleoducto no solo serviría para satisfacer las necesidades de petróleo de Quebec, sino que también contribuiría a diversificar la economía canadiense y reducir la dependencia del petróleo estadounidense.
La cooperación entre las provincias es esencial para lograr este objetivo. Durante una reunión en el Museo de la Guerra Canadiense en Ottawa, Carney y los primeros ministros provinciales discutieron la necesidad de eliminar las barreras comerciales dentro de Canadá y con el gobierno federal. La creación de un corredor energético y comercial más eficiente fortalecería la posición de Canadá en el contexto de la guerra comercial con Estados Unidos.