El anuncio reciente de Donald Trump sobre la implementación de aranceles del 10% sobre casi todos los bienes importados a Estados Unidos ha generado una ola de reacciones en todo el mundo. Estos aranceles, que afectan a decenas de países y que incluyen un porcentaje aún más alto para aquellos con mayores déficits comerciales con EE. UU., representan una drástica modificación de las políticas comerciales del gobierno estadounidense. Mientras Trump asegura que su estrategia busca restaurar la competitividad industrial de Estados Unidos, varios líderes mundiales ya se están preparando para las consecuencias que este cambio podría acarrear.
El cambio en la política comercial de Trump: ¿un regreso a la autarquía económica?
La medida anunciada por Trump este miércoles, que implica un arancel base del 10% sobre todos los bienes importados de países que no sean parte del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), marca un giro en la política comercial de Estados Unidos, que había estado basada en acuerdos bilaterales y multilaterales. A partir del 1 de abril, los importadores comenzarán a pagar este nuevo arancel, que, según el presidente, será crucial para corregir lo que él considera «horrendos desequilibrios comerciales» que han afectado la base industrial estadounidense.
Te Recomendamos
José Méndez/EFE
Uno de los sectores más afectados por estos nuevos aranceles es el de los automóviles. Trump ha declarado que se impondrá un arancel adicional del 25% sobre todos los autos importados, citando la necesidad de proteger la «seguridad nacional» y la industria automotriz de Estados Unidos, que ha sido duramente afectada por las políticas comerciales de otros países. Esta medida ha sido vista como un intento de impulsar la manufactura nacional y reducir la dependencia de productos extranjeros.
Sin embargo, la decisión de Trump ha causado gran preocupación a nivel mundial, ya que amenaza con desestabilizar las cadenas de suministro globales y aumentar los costos de los productos para los consumidores estadounidenses. Los aranceles, lejos de ser una solución aislada, podrían desencadenar una guerra comercial más amplia, con consecuencias impredecibles para la economía global.
Reacciones internacionales: ¿Qué piensan los líderes de Europa y Asia?
La respuesta internacional no se ha hecho esperar, y varios países ya han expresado su preocupación por las nuevas políticas comerciales de Estados Unidos. Líderes de países clave en Europa y Asia se están preparando para lo que podría ser un cambio significativo en sus relaciones comerciales con EE. UU.
Noruega: La ministra de Comercio e Industria de Noruega, Cecilie Myrseth, subrayó la gravedad de la situación para la economía mundial, especialmente para Noruega, que tiene fuertes lazos comerciales con la Unión Europea. Según Myrseth, las nuevas tarifas podrían significar un aumento de al menos un 10-15% en los costos de exportación noruegos a Estados Unidos, lo que afectaría a varios sectores, especialmente los bienes industriales y energéticos. “Estamos haciendo los cálculos y revisando lo que ha llegado. Pero es obvio que esto es serio para la economía mundial y es crítico para Noruega», dijo la ministra, destacando el impacto negativo que los aranceles podrían tener sobre el comercio global.
Suiza: Karin Keller-Sutter, presidenta de la Confederación Suiza, también reaccionó rápidamente al anuncio de Trump, destacando que el gobierno suizo evaluaría los próximos pasos para mitigar el impacto económico. En su publicación en X (anteriormente Twitter), Keller-Sutter señaló que el respeto por el derecho internacional y el libre comercio son elementos clave de la política exterior suiza. “El Consejo Federal ha tomado nota de las decisiones de EE. UU. sobre los aranceles. Determinaremos rápidamente los próximos pasos. Los intereses económicos a largo plazo del país son la prioridad”, declaró la presidenta.
Suecia: El primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, expresó su apoyo al libre comercio global y reafirmó el compromiso de su país con la cooperación internacional. En su mensaje en X, Kristersson destacó que Suecia continuará defendiendo los principios del comercio libre y abierto, a pesar de las nuevas políticas proteccionistas impulsadas por Estados Unidos. La postura de Suecia es compartida por otros países europeos que también ven con preocupación los efectos de los aranceles generales de Trump, que podrían aumentar los precios de los productos importados y reducir las oportunidades comerciales.
Ulf Kristersson, este lunes en Estocolmo. EFE/EPA/Anders Wiklund