El 2 de abril de 2025, la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzará a implementar una serie de aranceles que, según se anticipa, sacudirán aún más las relaciones comerciales internacionales. Este día, denominado por el propio Trump como el «Día de la Liberación», es crucial, ya que en él se anunciarán medidas arancelarias que podrían generar repercusiones no solo en el comercio global, sino también en la economía interna de varios países. Ante este panorama, Europa ha dejado claro que tomará represalias si es necesario.
Las advertencias de Europa: una estrategia de contraataque
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, no ha dudado en advertir a Estados Unidos que Europa tiene “un plan sólido” para tomar represalias si los aranceles de Trump afectan negativamente sus intereses comerciales. En su discurso, von der Leyen dejó claro que, aunque la UE no ha sido la iniciadora de esta confrontación, no dudará en actuar si el daño a la economía europea lo requiere. “Europa está abierta a las negociaciones, pero si es necesario, tenemos un sólido plan para hacerlo y lo utilizaremos”, afirmó.
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Esta declaración se produce justo en la víspera del esperado anuncio de Trump sobre la implementación de nuevos aranceles. Aunque los detalles sobre los aranceles específicos aún no se conocen completamente, se especula que serán medidas recíprocas contra varios países que han establecido barreras comerciales o fiscales contra productos y servicios estadounidenses. Según Trump, la idea detrás de estos aranceles es hacer que las tarifas comerciales de otros países sean equivalentes a las que los Estados Unidos aplican a sus productos.
Von der Leyen asegura que la UE tiene «el poder para contraatacar» los aranceles de Trump. EFE/EPA/Ronald Wittek
Las posibles represalias de Europa: ¿Cómo responderá la UE?
Europa no es ajena a la imposición de aranceles por parte de Trump. En el pasado, la UE ya respondió con medidas similares tras los aranceles impuestos por Estados Unidos al acero y al aluminio. De hecho, la respuesta europea fue significativa, con la imposición de aranceles sobre productos estadounidenses por valor de hasta 26.000 millones de euros (aproximadamente 28.000 millones de dólares). Estos aranceles afectaron a productos clave como el bourbon, las motocicletas y los barcos, que son símbolos de la industria estadounidense.
Si bien no se han revelado detalles exactos sobre las represalias que la UE podría adoptar esta vez, Europa cuenta con varias herramientas en su arsenal para responder a los aranceles de Trump. Además de los aranceles comerciales, la Comisión Europea también tiene un historial de imponer sanciones y multas a grandes empresas tecnológicas estadounidenses, como Google y Apple, por prácticas comerciales anticompetitivas. De hecho, estas acciones han sido vistas por la administración Trump como una «extorsión internacional», lo que ha generado tensiones entre ambas partes.
El impacto de la guerra comercial: efectos en la economía global
El comercio entre Europa y Estados Unidos es fundamental para ambas economías. En 2024, Estados Unidos fue el mayor comprador de bienes europeos, importando productos que van desde medicamentos y automóviles hasta equipos de telecomunicaciones y bebidas alcohólicas. Por su parte, la UE es el principal destino de las exportaciones de Estados Unidos, lo que convierte a la relación comercial entre ambas potencias en un pilar esencial para el crecimiento económico.
Según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, la UE fue el mayor mercado único para las exportaciones de bienes estadounidenses en 2024, por delante de Canadá y México, sus socios comerciales cercanos bajo el T-MEC. Esta relación comercial es crucial, ya que alrededor de un millón de empleos estadounidenses dependen directamente del comercio con Europa. Por lo tanto, cualquier medida que altere esta dinámica podría tener repercusiones importantes en el empleo y la estabilidad económica en ambos lados del Atlántico.
Una grúa transporta un contenedor en el puerto de Hamburgo, Alemania. EFE/Carsten Koall
La postura de otros países: Canadá y Asia también preparan respuestas
Europa no es la única región que se prepara para tomar represalias ante los aranceles de Trump. Canadá, China, Japón y Corea del Sur también están preparando medidas para contrarrestar los aranceles que Estados Unidos planea imponer. En el caso de China, por ejemplo, se espera que el país anuncie aranceles de represalia simultáneamente con otros países afectados. Esta respuesta es parte de una estrategia más amplia para fortalecer el comercio justo y las relaciones económicas entre las naciones.
Además, el presidente Trump ha renovado sus tensiones comerciales con China, imponiendo aranceles adicionales del 20% a las importaciones provenientes de este país. En respuesta, China ya ha impuesto aranceles del 15% a una variedad de productos estadounidenses, incluidos productos agrícolas como el pollo, el trigo y el maíz. Esto genera una escalada en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo, lo que podría tener consecuencias globales en términos de precios y suministro de productos esenciales.