La escalada en Gaza ha vuelto a encender las alarmas en Medio Oriente tras el colapso del frágil alto el fuego entre Israel y Hamas, que apenas había logrado mantenerse durante unas semanas. El 19 de marzo de 2025, el lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza hacia el sur de Israel marcó el inicio de un nuevo capítulo de violencia, con el ejército israelí respondiendo con bombardeos masivos que, según el Ministerio de Salud gazatí, han dejado decenas de víctimas. Este intercambio de ataques ha puesto fin a las esperanzas de una tregua duradera, dejando a la región al borde de un conflicto mayor mientras las negociaciones diplomáticas se desmoronan.
El alto el fuego, alcanzado en enero de 2025 tras intensas mediaciones de Egipto y Qatar, había sido visto como un paso hacia la estabilización tras meses de enfrentamientos. Sin embargo, las tensiones latentes estallaron nuevamente cuando Hamas acusó a Israel de violar los acuerdos al realizar incursiones en zonas fronterizas y restringir el acceso de ayuda humanitaria a Gaza. Por su parte, las autoridades israelíes señalaron que los cohetes lanzados desde el enclave palestino fueron una provocación deliberada, justificando su respuesta militar como un acto de defensa frente a lo que calificaron de «terrorismo continuo».
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Escalada en Gaza: Los Hechos que Desencadenaron el Conflicto
El punto de inflexión ocurrió esta semana, cuando un ataque con cohetes desde Gaza impactó cerca de Ashkelon, hiriendo a dos civiles y dañando infraestructura. Israel reaccionó con una serie de bombardeos aéreos dirigidos a lo que describió como objetivos de Hamas, incluyendo almacenes de armas y túneles subterráneos. Testigos en Gaza reportaron escenas de devastación, con edificios colapsados y familias desplazadas buscando refugio. La escalada en Gaza ha revivido recuerdos del devastador conflicto de 2023, cuando miles perdieron la vida en ambos lados tras una ofensiva similar.
Hamas, por su parte, emitió un comunicado afirmando que sus acciones eran una respuesta a las «agresiones sionistas» en Jerusalén Este y las restricciones impuestas al pueblo palestino. En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu convocó al gabinete de seguridad y prometió «golpear duro» a los responsables, mientras el sistema Cúpula de Hierro trabajaba a toda marcha para interceptar proyectiles. La rapidez con la que se deterioró la situación ha sorprendido a algunos observadores, que creían que ambas partes tenían incentivos para mantener la calma tras meses de desgaste.
Escalada en Gaza: Repercusiones en la Región
La ruptura del alto el fuego no solo afecta a Gaza e Israel, sino que tiene ecos en toda la región. En Líbano, Hezbollah expresó su solidaridad con Hamas y advirtió que podría abrir un segundo frente si la escalada en Gaza continúa. Irán, acusado por Israel de financiar y armar a grupos palestinos, también ha elevado el tono de sus declaraciones, mientras que países como Turquía han condenado los bombardeos israelíes. En el ámbito internacional, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a ambas partes evitar una «catástrofe mayor», aunque las perspectivas de un nuevo acuerdo parecen lejanas.
En las calles de Gaza, la población enfrenta una vez más el colapso de servicios básicos, con hospitales desbordados y cortes de electricidad agravando la crisis humanitaria. En el sur de Israel, los residentes han vuelto a los refugios antiaéreos, expresando frustración por la falta de una solución permanente. “No podemos seguir viviendo así, siempre esperando el próximo ataque”, dijo un habitante de Sderot a un medio local, reflejando el agotamiento de una población atrapada en este ciclo de violencia.
Escalada en Gaza: ¿Qué Sigue en el Horizonte?
Mientras los enfrentamientos continúan, la comunidad internacional intenta reactivar los canales diplomáticos. Egipto ha anunciado que enviará una delegación a Tel Aviv y Gaza para mediar, aunque fuentes cercanas a las negociaciones dudan de que se logre un avance inmediato. En Washington, la administración de Donald Trump ha reiterado su apoyo a Israel, pero también ha instado a contener la escalada para evitar una guerra regional que podría involucrar a más actores.
Por ahora, la escalada en Gaza mantiene al mundo en vilo. Los bombardeos y los cohetes siguen marcando el ritmo de un conflicto que parece lejos de resolverse. Las próximas horas serán clave para determinar si esta nueva ola de violencia se limita a un enfrentamiento localizado o si, como temen muchos, se convierte en el preludio de una guerra más amplia en Medio Oriente. Mientras tanto, los civiles en ambos lados pagan el precio de una tregua que no logró sostenerse.