Las cuatro centrales nucleares ucranianas han sido un tema clave en las conversaciones recientes entre Washington y Kiev. La Casa Blanca ha indicado que el presidente estadounidense, Donald Trump, podría considerar la posibilidad de que Estados Unidos se haga con la propiedad de estas plantas como medida para garantizar su protección frente a la amenaza rusa.
Aunque no se especificó cuáles plantas nucleares serían objeto de esta posible transferencia de propiedad, el uso del plural sugiere que se refiere a las cuatro centrales nucleares que Ucrania posee en su territorio.
Te Recomendamos
La propuesta de Trump sobre las centrales nucleares ucranianas
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aclaró que durante la llamada con Trump se discutió la posibilidad de que Estados Unidos se encargue de la operación de la central nuclear más grande del país, la de Zaporiyia, si Ucrania recupera el control de la planta en las futuras negociaciones. Esta planta fue ocupada por las fuerzas rusas al comienzo de la invasión, lo que pone en evidencia la importancia estratégica de la central para Ucrania.
Zelenski abrió la posibilidad de que Estados Unidos invierta en tecnología, personal especializado y recursos para hacer funcionar la planta de Zaporiyia, ubicada en el sur de Ucrania. De acuerdo con el mandatario ucraniano, recuperar la planta no sería suficiente para garantizar su funcionamiento adecuado, ya que también necesitaría infraestructura de soporte como el suministro de agua y sistemas asociados. Sin embargo, Zelenski descartó cualquier acuerdo que implique la transferencia de propiedad de la planta nuclear de Zaporiyia a Estados Unidos.
Imagen tomada durante una visita organizada por el Ministerio de Defensa ruso de los reactores de la central de Zaporiyia. EFE/EPA/Sergei Ilnitsky
Las cuatro centrales nucleares: vitales para la producción de energía
Antes de ser desconectada por las fuerzas rusas, la central de Zaporiyia era la mayor productora de electricidad de Ucrania, con una capacidad de 6000 MW y una generación anual de entre 40,000 y 42,000 millones de kWh. Esta cifra representaba alrededor de una quinta parte de la producción total de electricidad de Ucrania y la mitad de la generación de todas sus plantas nucleares. La ocupación de Zaporiyia por las fuerzas rusas, además de los ataques constantes contra otras infraestructuras clave, ha generado un alto riesgo para la estabilidad energética del país.
El conflicto ha tenido consecuencias dramáticas para el sistema energético de Ucrania, con ataques rusos a infraestructuras críticas. Las autoridades ucranianas han señalado que las fuerzas rusas han colocado equipos militares en la planta, lo que aumenta el riesgo de un incidente nuclear. Además, en junio de 2023, un ataque a la presa de Kajovka, que alimentaba con agua a la central de Zaporiyia, agravó aún más la situación.
Imagen del monumento al átomo situado en la entrada a la central nuclear de Jmelnitski. EFE/EPA/María Senovilla
El riesgo de los ataques a las plantas nucleares
A pesar de que Rusia no ha atacado directamente las otras tres plantas nucleares de Ucrania, las constantes amenazas en sus alrededores han generado preocupación. En particular, los ataques con drones a transformadores y otras infraestructuras cercanas a las plantas han puesto en riesgo su funcionamiento. Los expertos temen que estos ataques puedan causar daños en las plantas nucleares o interrumpir su operación, afectando aún más la seguridad energética del país.
Ucrania ha sido constante en su esfuerzo por proteger sus plantas nucleares. Además de la central de Zaporiyia, que sigue siendo un punto de gran interés en la guerra, las tres centrales restantes están ubicadas en diferentes regiones del país: el noroeste, el oeste y el sur. A pesar de la amenaza constante, estas plantas han evitado el colapso del sistema energético ucraniano y continúan funcionando bajo el control del gobierno de Kiev.
Rescate de los servicios de emergencia tras un ataque ayer en Zaporiyia. EFE/EPA/State Emergency Service
La cooperación en el sector nuclear
En medio de este contexto de guerra, Ucrania ha trabajado con la empresa de energía nuclear estadounidense Westinghouse en la expansión de la central nuclear de Jmelnitski, ubicada en el oeste del país. Westinghouse ha suministrado combustible nuclear a la planta, lo que ha permitido a Ucrania reducir su dependencia de Rusia para este recurso vital. Además, está ampliando su capacidad nuclear mediante la construcción de nuevos reactores, lo que mejora la seguridad energética del país mientras enfrenta la invasión rusa.
Ucrania espera que, a largo plazo, la cooperación con Estados Unidos en el sector energético se extienda a todas sus plantas nucleares, incluyendo la de Zaporiyia, una vez que recupere su control total sobre ella. Las negociaciones continúan en torno a esta propuesta, con la esperanza de garantizar la seguridad y la eficiencia de las plantas nucleares ucranianas en los próximos años.