Los incendios forestales han puesto en jaque a las Carolinas este fin de semana, obligando a miles de residentes a evacuar sus hogares y llevando a las autoridades a declarar estados de emergencia. Más de 175 focos de incendios forestales se desataron entre el sábado y el domingo en Carolina del Norte y Carolina del Sur, avivados por condiciones secas y vientos de hasta 40 millas por hora.
En Carolina del Sur, el gobernador Henry McMaster emitió una declaración de emergencia el domingo por la tarde, mientras los bomberos luchan por contener llamas que ya han consumido más de 4,200 acres en todo el estado. En Carolina del Norte, las órdenes de evacuación se multiplicaron, especialmente en el condado de Polk, donde un incendio sigue amenazando comunidades en las montañas Blue Ridge.
Te Recomendamos
El mayor de los incendios forestales en Carolina del Sur estalló en Carolina Forest, cerca de Myrtle Beach, en el condado de Horry. Este incendio, que comenzó el sábado, ha quemado más de 2,000 acres y obligó a la evacuación de barrios como Indigo Bay, Walkers Woods y Avalon.
Aunque las autoridades levantaron las órdenes de evacuación en siete vecindarios el domingo por la noche, el fuego sigue activo y solo está contenido en un 44%, según la Comisión Forestal de Carolina del Sur. Más de 400 bomberos, apoyados por helicópteros Black Hawk que arrojan agua, trabajan sin descanso para proteger las viviendas. «El humo seguirá siendo un problema en las próximas horas», advirtió Horry County Fire Rescue, pidiendo a los residentes mantenerse alerta ante posibles reigniciones.
Situación de los bomberos
En Carolina del Norte, la situación no es menos crítica. Un incendio en el condado de Polk, conocido como el «Melrose Fire», ha arrasado con 593 acres y permanece sin contención en un 63%, según el Servicio Forestal de Carolina del Norte. Las autoridades ordenaron evacuaciones obligatorias el sábado por la noche en áreas cercanas a Tryon y Saluda, a unos 40 millas al sur de Asheville.
«Si no se van ahora, podrían quedar atrapados», alertó el Departamento de Seguridad Pública estatal en redes sociales, destacando la reducción de visibilidad por el humo y el bloqueo de rutas. El fuego, presuntamente iniciado por una línea eléctrica caída, ha puesto a prueba a los equipos de emergencia, que realizan quemas controladas para frenar su avance.
Otros incendios forestales arden en los cuatro bosques nacionales de Carolina del Norte: Croatan, Nantahala, Uwharrie y Pisgah. El mayor, en Uwharrie, ha consumido más de 400 acres y está parcialmente contenido gracias a operaciones aéreas y terrestres. La Guardia Nacional de Carolina del Sur también entró en acción, desplegando helicópteros para apoyar en Horry County. Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene advertencias de bandera roja por el riesgo extremo de incendios, aunque se espera que un frente frío traiga lluvias el martes, lo que podría aliviar la situación.
Incendios Forestales: un peligro creciente
Las condiciones que alimentan estos incendios forestales no son nuevas. Myrtle Beach, por ejemplo, ha recibido solo 2.3 pulgadas de lluvia este año, más de 4 pulgadas por debajo del promedio, según el Monitor de Sequía de EE.UU. En Carolina del Norte, el 46% del estado enfrenta condiciones de sequía moderada, agravadas por un enero excepcionalmente seco. «Estas son las peores condiciones que hemos visto en años», dijo Doug Wood, portavoz de la Comisión Forestal de Carolina del Sur, señalando que los vientos y la vegetación seca han creado un «polvorín». El gobernador McMaster reforzó una prohibición estatal de quemas al aire libre, advirtiendo que los infractores enfrentarán consecuencias legales.
En el condado de Georgetown, al sur de Myrtle Beach, otro incendio de 800 acres llevó a evacuaciones en Prince George antes de ser contenido el lunes. En Polk County, Carolina del Norte, los residentes evacuados esperan una decisión sobre su regreso, prevista para este lunes tras evaluar los avances en las líneas de contención. Mientras tanto, el humo denso sigue afectando la visibilidad en carreteras como la U.S. Highway 176, y las autoridades piden a los conductores evitar las zonas afectadas. Con más de 1,500 acres quemados en Carolina del Norte y miles más en el sur, los incendios forestales mantienen a ambas regiones en vilo mientras los equipos de emergencia luchan contra el reloj y el clima.