Una nueva demanda por agresión sexual sacude al controvertido influencer Andrew Tate, esta vez presentada por su exnovia, Brianna Stern, en Los Ángeles. La modelo y empresaria, conocida por su trabajo en la promoción de criptomonedas, acusa a Tate de haberla agredido física y emocionalmente durante un encuentro en el Beverly Hills Hotel el pasado 11 de marzo de 2025. La denuncia, presentada el 27 de marzo ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, detalla un episodio que habría dejado a Stern con lesiones visibles y un diagnóstico de síndrome post-concusión.
Stern asegura que su relación con Tate, iniciada en julio de 2024 en Rumania, comenzó con promesas de apoyo financiero y afecto, pero derivó en un patrón de abuso. Según la documentación legal, el incidente ocurrió durante una visita de Tate a Estados Unidos, permitida tras la relajación de restricciones de viaje impuestas por autoridades rumanas. La exnovia afirma que lo que empezó como un encuentro consensuado se tornó violento cuando Tate la habría estrangulado y golpeado repetidamente, ignorando sus súplicas para que se detuviera.
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El caso agrega una capa más a los problemas legales de Tate, quien ya enfrenta cargos en Rumania por trata de personas y formación de una red criminal para explotar mujeres, junto a su hermano Tristan Tate. La policía de Beverly Hills ha iniciado una investigación criminal paralela tras el reporte de Stern, presentado después de que Tate regresara a Rumania el 22 de marzo.
Demanda por agresión sexual: Detalles del incidente
La denuncia describe un escenario escalofriante en el hotel de lujo. Stern alega que Tate la llamó «su propiedad» mientras la atacaba, aplicando presión en su cuello hasta casi hacerla perder el conocimiento. «Temi por mi vida», escribió Stern en una declaración en redes sociales, donde también explicó que esperó a que Tate dejara el país para presentar la demanda por agresión sexual por miedo a represalias. Tras el incidente, buscó atención médica en Nueva York, donde se le diagnosticaron lesiones compatibles con el abuso descrito.
El abogado de Stern, Tony Buzbee, conocido por representar a víctimas en casos de alto perfil, afirmó que los hechos son «extremadamente perturbadores». La modelo pide daños no especificados y un juicio con jurado, además de una orden de restricción contra Tate. Por su parte, el equipo legal del influencer, liderado por Joseph McBride, calificó la acusación como un «intento descarado de extorsión» y prometió defender a Tate «con fiereza» en los tribunales.
Reacciones y opiniones
El caso ha generado revuelo entre los seguidores de Tate, quien cuenta con más de 10 millones de seguidores en plataformas como X, donde promueve ideas controvertidas sobre masculinidad. Algunos detractores ven la denuncia como una confirmación de su comportamiento misógino, mientras que sus defensores argumentan que las acusaciones buscan dañar su reputación. Stern, por su parte, ha recibido amenazas en línea tras hacer pública su historia, lo que la llevó a declarar: «Nadie había hablado contra él antes. Estoy asustada, pero no me quedaré callada».
En el ámbito legal, la situación de Tate se complica. Además de los cargos en Rumania, enfrenta acusaciones de agresión sexual en Reino Unido, donde cuatro mujeres lo denunciaron previamente, y una contrademanda en Florida por supuesta coerción a trabajo sexual. Las autoridades rumanas, lideradas por la Dirección de Investigación de Crimen Organizado y Terrorismo (DIICOT), confirmaron que los hermanos Tate regresaron al país para cumplir con requisitos judiciales el pasado lunes.
Mientras la investigación en Beverly Hills avanza, Stern ha comenzado a organizar su vida tras el fin de la relación, que duró 10 meses. Fuentes cercanas a la modelo indican que planea usar su plataforma para abogar por víctimas de abuso. En tanto, Tate sigue bajo escrutinio global, con este nuevo caso poniendo a prueba su imagen pública y su capacidad para evadir las crecientes acusaciones en su contra.