Este lunes 24 de marzo de 2025, el ex campeón de peso pesado de la UFC, Caín Velásquez, fue sentenciado a cinco años de prisión en un tribunal de Santa Clara, California. La decisión llega tras un proceso legal de tres años, iniciado en febrero de 2022, cuando el peleador se vio involucrado en un tiroteo que conmocionó al mundo del deporte.
Velásquez, de 42 años, había aceptado un acuerdo de no contestar a cargos como intento de asesinato, asalto con arma de fuego y otros relacionados con el uso de una pistola calibre .40 durante una persecución automovilística de 11 millas en San José. El juez Arthur Bocanegra, visiblemente emocionado, otorgó una pena que incluye el tiempo ya cumplido, lo que significa que el ex luchador podría pasar menos de dos años tras las rejas.
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El caso tuvo su origen en un incidente donde Caín Velásquez persiguió a Harry Goularte, acusado de abusar sexualmente de su hijo de 4 años en una guardería operada por la madre de este último. Durante la persecución, Velásquez disparó varias veces contra el vehículo en el que viajaba Goularte junto a su madre y padrastro, hiriendo a este último, Paul Bender, en el brazo.
Aunque Goularte salió ileso, el acto fue calificado por la fiscalía como una “cacería vigilante” que puso en riesgo a transeúntes, incluyendo niños cerca de una escuela en Morgan Hill. La defensa, liderada por Renee Hessling, pidió clemencia, destacando el contexto emocional del caso y el carácter de Velásquez como padre y figura comunitaria.
Caín Velásquez: ¿una sentencia injusta?
Antes de este capítulo judicial, Caín Velásquez era un ícono del deporte. Ganó el título de peso pesado de UFC en 2010 al noquear a Brock Lesnar y lo recuperó en 2012 frente a Junior dos Santos. Con una carrera marcada por lesiones, se retiró de las artes marciales mixtas en 2019 tras una derrota ante Francis Ngannou, incursionando luego en la lucha libre profesional con WWE y AAA. Sin embargo, su vida dio un giro drástico tras las acusaciones contra Goularte. Arrestado en 2022, pasó ocho meses en prisión antes de salir bajo fianza de un millón de dólares y permanecer en arresto domiciliario hasta esta sentencia.
En la audiencia, la familia de Velásquez, incluyendo su esposa y su hija de 15 años, dio declaraciones emotivas. “Mi papá es mi mayor apoyo, él me hizo fuerte”, dijo su hija, pidiéndole al juez que le permitiera verlo en sus partidos de fútbol. Por otro lado, la familia Goularte expresó su decepción. Patricia Goularte, madre de Harry, calificó la sentencia como “injusta” y basada en “alegaciones sin fundamento”, asegurando que probarán la inocencia de su hijo en un juicio separado programado para junio.
¿Qué sigue para Caín Velásquez tras la sentencia?
Con 1,283 días acreditados por tiempo servido —entre cárcel y arresto domiciliario—, Caín Velásquez enfrenta ahora unos 542 días adicionales en prisión, según reportes de NBC Bay Area. La fiscalía había solicitado una condena de 30 años a vida, mientras que la defensa abogaba por libertad condicional sin más reclusión. El juez Bocanegra, con lágrimas en los ojos, destacó la complejidad del caso, señalando que separar a un padre de su hijo era un castigo en sí mismo, pero que la ley debía prevalecer.
El impacto en la comunidad de las MMA ha sido notable. Figuras como Daniel Cormier y Dana White han apoyado públicamente a Velásquez desde su arresto, y en redes sociales, hashtags como #FreeCain resurgieron tras la sentencia. Mientras, el caso de Goularte sigue pendiente, con una demanda civil paralela de la familia Velásquez contra él y su familia. Por ahora, el ex campeón enfrenta un nuevo combate, esta vez tras las rejas, mientras sus seguidores debaten si la justicia fue servida o si el sistema falló a un padre desesperado.