La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró recientemente que no firmó ningún acuerdo con Estados Unidos para compartir datos biométricos, como había sido sugerido por Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU. La mandataria mexicana desmintió las declaraciones de Noem, quien había afirmado que en su reunión del pasado viernes en la Ciudad de México había solicitado diversas medidas, incluyendo la entrega de datos biométricos de migrantes y viajeros a las autoridades estadounidenses.
En su conferencia matutina del martes, Sheinbaum puntualizó que la única firma que se realizó fue la renovación de un memorándum de entendimiento, el cual fue acordado previamente en 2022 y tiene como objetivo el intercambio de información entre las agencias de aduanas de ambos países.
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La controversia sobre los datos biométricos
Uno de los puntos centrales que surgió tras la reunión entre Sheinbaum y Noem fue la solicitud de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU. para que México proporcionara acceso a datos biométricos. Según Noem, el presidente Donald Trump había manifestado su interés en contar con un mayor flujo de información sobre los migrantes y viajeros que ingresan al país. Sin embargo, Sheinbaum rechazó esta propuesta, explicando que México no cuenta con una base de datos biométrica de la magnitud que Estados Unidos espera.
La presidenta de México destacó que en el país no existe una identidad de datos biométricos que permita cumplir con las exigencias de EE.UU. En lugar de ceder a esta solicitud, Sheinbaum propuso que cualquier posible intercambio de información biométrica debería ser parte de una mesa de trabajo entre las autoridades de ambos países.
“En el caso de los datos biométricos, le explicaba a la secretaria Noem que México no tiene una identidad de datos biométricos y que, en todo caso, eso tendría que ser parte de una mesa de trabajo”, indicó la presidenta durante su conferencia. Este punto dejó claro que el gobierno mexicano no está dispuesto a comprometer la privacidad de sus ciudadanos sin una estrategia clara y consensuada.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habla este martes en su conferencia de prensa en Palacio Nacional de la Ciudad de México (México). EFE/Mario Guzmán
El refuerzo de la frontera sur: una propuesta alternativa
Uno de los temas que también generó debate fue el refuerzo de la frontera sur, particularmente en la zona limítrofe entre México y Guatemala. La secretaria de Seguridad Nacional estadounidense planteó la necesidad de reforzar esa frontera como medida para evitar el paso de migrantes hacia el norte. Sin embargo, Sheinbaum se mostró firme en su respuesta, sugiriendo que la mejor manera de atender la migración en la región no es mediante un «blindaje» militar, sino mediante el desarrollo económico.
“La mejor manera de atender la migración en la frontera sur es crear un polo de desarrollo entre Guatemala y México”, expresó Sheinbaum. La mandataria mexicana explicó que, como parte de su estrategia para abordar la migración de forma más humana, está promoviendo la creación de dos centros industriales en Tapachula, Chiapas, y extendiendo el Tren Interoceánico hasta Guatemala, lo que permitiría un desarrollo regional más equilibrado y, en última instancia, reduciría la presión migratoria.
Este enfoque, centrado en el desarrollo económico en lugar del despliegue de fuerzas militares, ha sido un pilar de la política migratoria de Sheinbaum, que prioriza el bienestar de los migrantes y la integración regional.
Fotografía cedida por la Presidencia de México de la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum (d), junto a la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, en Ciudad de México (México). EFE/ Presidencia De México
La posición de México sobre la cooperación con Estados Unidos
A pesar de las solicitudes de Estados Unidos, Sheinbaum dejó en claro que el gobierno mexicano no se sometería a exigencias de ninguna otra nación, destacando que la cooperación debe basarse en principios de respeto mutuo y soberanía.
“Nosotros nos coordinamos, pero no nos subordinamos”, subrayó Sheinbaum, quien reafirmó que México tiene la responsabilidad de actuar en beneficio de su población, y no ceder a presiones externas. A lo largo de su mandato, la presidenta ha reiterado que cualquier acuerdo con Estados Unidos debe ser respetuoso de la soberanía mexicana y alineado con los intereses nacionales.
La mandataria también destacó la importancia de la cooperación en el ámbito de la seguridad, asegurando que las autoridades mexicanas continúan colaborando estrechamente con Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado, el tráfico de drogas y el contrabando. No obstante, destacó que esta cooperación debe estar basada en la confianza mutua y en un compromiso con la soberanía de México.
El memorándum de entendimiento de 2022
Durante su conferencia, Sheinbaum también recordó que en 2022, México y Estados Unidos firmaron un acuerdo para mejorar la cooperación en la revisión de mercancías en las aduanas. Este memorándum de entendimiento, que fue renovado en la reunión del viernes, busca facilitar el intercambio de información sobre las aduanas y la paquetería que llega de manera conjunta a ambos países.
Este acuerdo no incluye los datos biométricos ni el escaneo de cada envío aéreo, como solicitó Estados Unidos. Según Sheinbaum, la cooperación en el tema de aduanas ha sido positiva, pero el Gobierno mexicano no está dispuesto a ampliar el acuerdo más allá de lo establecido, especialmente si se trata de temas tan sensibles como los datos biométricos.