Javier Marín: un escultor mexicano en la mira
Nacido en Uruapan, Michoacán, en 1962, Javier Marín ha llevado el arte mexicano a escenarios globales con obras expuestas en ciudades como Nueva York, Londres y Venecia. Su estilo, que combina materiales como bronce, resina y mármol, ha sido descrito como una mezcla única de tradición barroca y modernidad. Entre sus trabajos más reconocidos están las esculturas de la serie «Cabezas» y las instalaciones públicas en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México. Ahora, su posible participación en la Sagrada Familia lo coloca en un nuevo nivel de prestigio, compitiendo con Barceló, un pintor y escultor mallorquín, e Iglesias, célebre por sus obras abstractas y minimalistas.
El proyecto de la Fachada de la Glòria no es menor. Esta entrada, orientada al mar Mediterráneo, será el acceso principal del templo y está destinada a representar la gloria de Jesucristo según los planos de Gaudí. Las cuatro torres de esta sección, que alcanzan los 135 metros, ya están en construcción, y las bases de sus ocho columnas son visibles desde la calle Mallorca. La selección de Marín ha sido celebrada en redes sociales por artistas y críticos mexicanos, quienes ven en esto una oportunidad para que el arte nacional trascienda fronteras en un momento en que la Sagrada Familia atrae a más de 4.7 millones de visitantes al año, según su informe de 2023.
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¿Qué sigue para Javier Marín y la Sagrada Familia?
El proceso ahora entra en una fase creativa clave. Javier Marín, junto a sus colegas españoles, deberá entregar una propuesta que respete la esencia de Gaudí mientras aporta una visión contemporánea. El Patronato no ha descartado que el proyecto final combine elementos de los tres artistas, una posibilidad que añadiría aún más diversidad al legado del templo. Mientras tanto, en Barcelona, la noticia ha generado debate entre los puristas que defienden la visión original de Gaudí y quienes abogan por una reinterpretación moderna, especialmente con la participación de un artista no europeo como Marín.
La construcción de la Sagrada Familia avanza a buen ritmo. El próximo hito será la finalización de la Torre de Jesucristo en 2026, que, con sus 172.5 metros, convertirá al templo en la iglesia más alta del mundo. Para Marín, este encargo representa un desafío monumental, pero también una plataforma para mostrar cómo el arte mexicano puede dialogar con una obra universal. Los aficionados al arte y los visitantes esperan ansiosos el resultado, mientras el nombre de Javier Marín resuena desde Michoacán hasta las calles de Barcelona.