Un incidente en un vuelo de American Airlines puso a prueba los protocolos de seguridad este martes 1 de abril de 2025, cuando el vuelo AA5406, operado por PSA Airlines, tuvo que ser evacuado de emergencia en el Aeropuerto Regional de Augusta, Georgia, tras detectarse humo en la cabina.
El avión, un Bombardier CRJ-900, había despegado desde el Aeropuerto Internacional Charlotte Douglas en Carolina del Norte con 76 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo. Según la Administración Federal de Aviación (FAA), el avión aterrizó sin complicaciones a las 9:50 a.m. EDT, pero durante el rodaje hacia la terminal, el humo obligó a activar los procedimientos de emergencia. Los pasajeros fueron evacuados rápidamente a través de las puertas y el ala derecha, sin reportes de heridos graves hasta el momento, informó la Oficina de Seguridad del Aeropuerto de Augusta.
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El evento comenzó cuando la tripulación detectó un olor a quemado que pronto se convirtió en humo visible en la cabina, desencadenando los protocolos de seguridad establecidos por la aerolínea y regulados por la FAA. American Airlines emitió un comunicado destacando que «la seguridad de nuestros clientes y equipo es la máxima prioridad», y agradeció la respuesta inmediata de la tripulación y los bomberos locales. La FAA ya investiga las causas del incidente, que preliminarmente se atribuyen a un problema mecánico no especificado, mientras el avión permanece fuera de servicio para una revisión exhaustiva.
Los protocolos en este tipo de emergencias son estrictos: la tripulación debe evaluar la situación, coordinar con el control de tráfico aéreo y, si es necesario, evacuar a los pasajeros en menos de 90 segundos, un estándar federal. En este caso, la evacuación se completó en tiempo récord, según testigos en el lugar, quienes vieron a los pasajeros descender al asfalto bajo la supervisión del personal de emergencia.
Protocolos de seguridad y respuesta inmediata
Los protocolos de seguridad de American Airlines se activaron tan pronto como el humo fue reportado. La tripulación, entrenada para manejar emergencias en vuelo, siguió los procedimientos establecidos, que incluyen apagar sistemas no esenciales, ventilar la cabina si es posible y preparar a los pasajeros para una evacuación ordenada. La Oficina de Transporte de Augusta señaló que los bomberos llegaron al avión en menos de cinco minutos tras la alerta, controlando la situación y asegurando que no hubiera riesgo de incendio. Este incidente recuerda otros casos recientes, como el del 13 de marzo, cuando un vuelo de American en Denver enfrentó un fuego en el motor tras aterrizar, lo que también activó medidas similares.
La FAA exige que las aerolíneas mantengan planes de emergencia detallados, revisados anualmente, para garantizar la protección de los pasajeros. En este caso, el avión afectado, registrado como N612NN, tiene 5.3 años de antigüedad y había pasado su última inspección de mantenimiento el 15 de febrero de 2025, según registros de la aerolínea. La rápida respuesta subraya cómo los protocolos de seguridad están diseñados para minimizar riesgos, incluso en situaciones imprevistas.
Protocolos de seguridad: Regulación y entrenamiento
Los protocolos de seguridad no solo dependen de la tripulación, sino de un marco regulatorio robusto. La Administración Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) podría unirse a la investigación si se detectan fallos sistémicos, aunque por ahora la FAA lidera el proceso. Los pilotos y auxiliares de vuelo de American Airlines reciben entrenamiento semestral en simuladores que recrean escenarios como incendios, humo o fallos mecánicos, asegurando que estén preparados para actuar bajo presión. El Departamento de Transporte de EE.UU. establece que cada avión debe contar con equipos de emergencia, como extintores y máscaras de oxígeno, que en este caso fueron utilizados según los procedimientos.
El incidente también resalta la importancia de la coordinación con los servicios de emergencia en tierra. La Policía de Augusta cerró accesos al aeropuerto temporalmente, mientras los pasajeros fueron trasladados al terminal en autobuses. American Airlines reubicó a los afectados en un vuelo posterior que despegó a las 2:30 p.m. EDT, demostrando la capacidad de respuesta operativa tras activar los protocolos de seguridad. La aerolínea enfrenta ahora preguntas sobre si este evento, junto a otros recientes, podría llevar a ajustes en sus procedimientos o inspecciones más frecuentes.