Un trágico incidente conmocionó a la comunidad de Houston, Texas, cuando un niño de 13 años disparó y mató a una adolescente de 14 años en un patio de juegos cerca de un complejo de apartamentos.
Según el Departamento de Policía de Houston, el menor, cuya identidad no ha sido revelada por su edad, disparó cuatro veces a la víctima, identificada como Anaya Zachary, tras una disputa que comenzó en un autobús escolar. El hecho ocurrió alrededor de las 3:30 p.m. del viernes 21, cuando ambos estudiantes habían descendido del transporte y se dirigían a sus hogares en el vecindario de Greenspoint.
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El jefe de policía interino, Larry Satterwhite, informó en una conferencia de prensa que el menor se colocó una máscara negra antes de ejecutar el ataque, lo que sugiere premeditación. Testigos presenciales relataron que el niño persiguió a Anaya hasta el área de juegos y abrió fuego frente a varios menores que se encontraban en el lugar.
“Fue un acto devastador que dejó a una familia destrozada y a una comunidad en shock”, expresó Satterwhite, quien agregó que el arma utilizada, una pistola semiautomática, fue recuperada en la escena. La policía aún investiga cómo el menor obtuvo el arma, un tema que ha reavivado el debate sobre el acceso a armas de fuego entre jóvenes en el estado.
Niño disparó tras una disputa escolar
La investigación preliminar del Departamento de Policía de Houston indica que el incidente tuvo su origen en un altercado verbal ocurrido en el autobús escolar que compartían ambos menores. Aunque las autoridades no han detallado el motivo exacto de la discusión, señalaron que el niño esperó a que Anaya estuviera en el patio de juegos para confrontarla nuevamente. El sargento Michael Arrington, del equipo de homicidios, explicó que el sospechoso huyó tras los disparos, pero fue detenido horas después en una residencia cercana gracias a las descripciones de testigos y grabaciones de cámaras de seguridad del área.
La madre de la víctima, visiblemente afectada, habló brevemente con oficiales en la escena. Según el reporte policial, exclamó: “Él disparó a mi bebé cuatro veces”. Anaya, quien cursaba el octavo grado en una escuela local, fue declarada muerta en el lugar por paramédicos del Departamento de Bomberos de Houston. El caso ha generado conmoción entre padres y estudiantes, quienes han comenzado a exigir mayor seguridad en las rutas escolares y espacios públicos cercanos a las escuelas.
Disparos en un patio de juegos
El incidente marca el tercer tiroteo relacionado con menores en Texas este año, según datos del Departamento de Seguridad Pública de Texas, que reportó un aumento del 15% en casos de violencia armada entre adolescentes en 2024. El gobernador Greg Abbott emitió un comunicado el lunes por la noche, lamentando la pérdida de una vida joven y prometiendo trabajar con las autoridades locales para esclarecer los hechos. “Ningún padre debería pasar por este dolor inimaginable”, afirmó Abbott, aunque no hizo mención directa a posibles medidas sobre el control de armas, un tema políticamente sensible en el estado.
El menor enfrentará cargos por asesinato en primer grado, según la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris, que asumió el caso tras la detención. Debido a su edad, el proceso se manejará inicialmente en el sistema de justicia juvenil, aunque existe la posibilidad de que sea juzgado como adulto, dependiendo de la evaluación de los hechos.
Mientras tanto, el distrito escolar de Houston anunció que ofrecerá servicios de consejería a estudiantes y familias afectadas por el incidente, y revisará los protocolos de seguridad en sus autobuses. La comunidad de Greenspoint, por su parte, planea una vigilia esta semana para honrar la memoria de Anaya, mientras las autoridades continúan recopilando evidencia para entender qué llevó a este fatal desenlace.