Un juez federal desestimó este miércoles el caso de corrupción que pesaba sobre el alcalde de Nueva York, Eric Adams, poniendo fin a una investigación que lo acusaba de soborno y fraude electrónico. La decisión, tomada por el juez Dale E. Ho del Distrito Sur de Nueva York, llegó tras una solicitud del Departamento de Justicia bajo la administración de Donald Trump, que argumentó que los cargos interferían con la capacidad de Adams para gobernar y colaborar en políticas migratorias. El fallo, emitido con perjuicio, asegura que las acusaciones no podrán ser presentadas nuevamente, dando un respiro al demócrata a tres meses de las primarias municipales.
El caso contra Eric Adams comenzó en septiembre de 2024, cuando fiscales federales lo acusaron de aceptar más de $100,000 en contribuciones ilegales de campaña y beneficios como viajes de lujo, presuntamente a cambio de favores a empresarios turcos. Entre los señalamientos estaba su supuesta presión al Departamento de Bomberos para aprobar la apertura de un consulado turco en Manhattan, pese a fallos de seguridad. Adams, ex capitán de policía y alcalde desde 2021, se declaró no culpable y mantuvo que las acusaciones eran una represalia por sus críticas a la gestión migratoria del ex presidente Joe Biden.
Te Recomendamos
La desestimación no estuvo exenta de controversia. El Departamento de Justicia, liderado por el fiscal general adjunto Emil Bove, pidió abandonar el caso en febrero, lo que provocó la renuncia de siete fiscales, incluida la fiscal en funciones de Manhattan, Danielle Sassoon, quien se negó a respaldar una decisión que calificó de “políticamente motivada”. Bove justificó la solicitud afirmando que el proceso distraía a Adams de abordar la inmigración ilegal y el crimen violento, prioridades de la administración Trump.
Juez Federal y un giro inesperado
El juez Ho, tras revisar argumentos de las partes y del abogado independiente Paul Clement, designado para evaluar el caso, optó por cerrar la causa definitivamente. En su fallo, Ho expresó que permitir una reapertura futura crearía la percepción de que la libertad de Eric Adams dependía de su alineación con las políticas federales, algo que consideró inaceptable. “La justicia no puede ser un arma de presión política”, escribió el juez, subrayando la necesidad de proteger la independencia del alcalde frente a sus electores.
La oficina del alcalde celebró la decisión. Alex Spiro, abogado de Adams, afirmó: “El caso nunca debió presentarse, y hoy la justicia ha prevalecido para Eric Adams y los neoyorquinos”. El propio Adams, en un evento sobre seguridad en comercios en el Museo Metropolitano de Arte, evitó referirse directamente al fallo, enfocándose en su agenda de gobierno. Sin embargo, su equipo destacó que el alcalde sigue comprometido con los 8.3 millones de habitantes de la ciudad, especialmente en temas como la seguridad pública y la economía local.
Eric Adams y el Impacto Político
El cierre del caso llega en un momento crítico para Adams, quien enfrenta una reñida primaria demócrata en junio. Entre sus rivales están el ex gobernador Andrew Cuomo y otros candidatos que lo acusan de haberse acercado demasiado a Trump tras su acusación. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, descartó destituirlo, calificando esa medida como “antidemocrática”, aunque la presión dentro de su partido ha sido notable. El Departamento de Justicia, por su parte, defendió la desestimación como un paso para evitar el “desperdicio de recursos” en un caso que calificó de politizado.
A nivel internacional, el fallo también generó reacciones. Turquía, implicada en las acusaciones originales, no ha emitido comentarios oficiales, pero la embajada en Washington sigue bajo escrutinio por sus relaciones con funcionarios estadounidenses. Mientras tanto, en Nueva York, los ciudadanos observan cómo este desenlace podría influir en las elecciones de noviembre, donde Adams busca un segundo mandato.
Por ahora, Eric Adams retoma el control de su narrativa política. Con el caso atrás, su administración enfrenta retos inmediatos como la gestión de la inmigración y el crimen, temas que Trump destacó al justificar la desestimación. La ciudad, aún sacudida por el drama legal, espera que su alcalde pueda centrarse en liderar sin la sombra de la corrupción sobre sus hombros.