Recientemente, las Carolinas han sido impactadas por incendios forestales masivos que han forzado a las autoridades a tomar medidas urgentes, incluyendo evacuaciones obligatorias y la declaración de emergencia en varias áreas de Carolina del Sur y Carolina del Norte. Estos incendios han afectado vastas zonas rurales y áreas montañosas que aún no se han recuperado completamente de desastres anteriores, como el huracán Helene. A continuación, se detallan los condados más afectados y las respuestas de emergencia implementadas por las autoridades.
Condados más afectados por los incendios forestales
En Carolina del Norte, la situación ha sido especialmente crítica en el condado Polk, donde las llamas han consumido grandes extensiones de terreno, alcanzando entre 445 y 502 hectáreas (entre 1,100 y 1,240 acres). Debido a la rápida expansión del incendio, el Departamento de Seguridad Pública de Carolina del Norte emitió una orden de evacuación obligatoria a partir de las 8:20 p.m. del sábado. Se advirtió a los residentes que evacuaran inmediatamente, ya que las condiciones de visibilidad se estaban deteriorando y las rutas de evacuación podían quedar bloqueadas. Además, el servicio público en línea del Servicio Forestal de Carolina del Norte mostró la presencia de tres incendios activos en el condado Polk y más en los condados cercanos Burke, Madison y Stokes, este último ubicado en la frontera norte con Virginia.
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Aunque la región occidental de Carolina del Norte está acostumbrada a los incendios forestales, la situación se complica aún más por los daños causados por el huracán Helene en septiembre de 2023. Las fuertes lluvias y las inundaciones causadas por el huracán devastaron la infraestructura de transporte en la zona, lo que ha dificultado el acceso a ciertas áreas y retrasado las labores de recuperación. El huracán afectó más de 8,000 kilómetros (5,000 millas) de carreteras estatales y privadas, lo que dejó huellas profundas en las comunidades afectadas, que ahora enfrentan la amenaza adicional de los incendios forestales.
Fotografía de archivo que muestra a personas combatiendo un incendio forestal. EFE / STR
Por su parte, en Carolina del Sur, el gobernador Henry McMaster declaró un estado de emergencia el mismo día en respuesta a la propagación del incendio en la zona de las montañas Blue Ridge, específicamente en el condado Pickens. El incendio, conocido como el incendio Table Rock, comenzó el día anterior y abarcó aproximadamente 110 acres. El gobernador McMaster destacó que la declaración de emergencia permitiría una respuesta más rápida, facilitando la movilización de recursos adicionales y asegurando el apoyo necesario para los bomberos en la zona.
Evacuaciones y respuestas de emergencia en las Carolinas
Ante la creciente amenaza de los incendios, las autoridades han implementado una serie de medidas para proteger a los residentes. En Carolina del Norte, se activó un refugio en Columbus, donde los residentes evacuados pueden encontrar un lugar seguro para alojarse temporalmente. Además, el Departamento de Seguridad Pública ha intensificado las labores de monitoreo y coordinación con otras agencias locales y federales para controlar la situación.
Fotografía de un incendio forestal. EFE/Andre Borges
En Carolina del Sur, las autoridades locales de bomberos pidieron evacuaciones voluntarias en áreas cercanas a la montaña Table Rock, un punto crítico en el condado Pickens. Si bien no se trató de una evacuación obligatoria en esta fase, la creciente magnitud del incendio llevó a que los equipos de bomberos, apoyados por helicópteros y aviones cisterna, continuaran trabajando día y noche para frenar la propagación del fuego. También se emitió una prohibición estatal de quemas al aire libre para evitar que el fuego se expandiera aún más.
Además de la movilización de recursos humanos y materiales, las autoridades locales en ambos estados han advertido sobre los riesgos que el humo y las cenizas de los incendios pueden suponer para la salud pública. En particular, la Comisión Forestal de Carolina del Sur y el Servicio Forestal de Carolina del Norte han recomendado a la población evitar áreas afectadas por el humo denso, ya que puede causar problemas respiratorios, especialmente a personas con condiciones preexistentes de salud.