A medida que avanzan las políticas migratorias de la administración Trump en 2025, un número creciente de residentes permanentes en Estados Unidos está optando por renunciar voluntariamente a su Green Card a través del formulario I-407.
Este documento, gestionado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), permite a los titulares de una tarjeta de residencia permanente abandonar su estatus legal en el país. Hasta el 5 de abril, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha reportado un aumento del 15% en las solicitudes de renuncia en comparación con el mismo periodo de 2024, un reflejo del temor que sienten muchos inmigrantes legales ante la posibilidad de ser deportados, incluso teniendo un estatus que debería garantizarles estabilidad.
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El formulario I-407, conocido oficialmente como «Registro de Abandono del Estatus de Residente Permanente Legal», ha ganado notoriedad en los últimos meses. Según datos del USCIS, más de 12.8 millones de personas viven en el país como residentes permanentes, pero las recientes acciones de las autoridades migratorias han generado incertidumbre. En marzo, el caso de Mahmoud Khalil, un activista palestino detenido en Nueva York a pesar de tener una Green Card, encendió las alarmas. El DHS justificó su arresto alegando que omitió información en su solicitud de residencia, un ejemplo que ha llevado a muchos a reconsiderar su situación migratoria.
¿Por qué renuncian los residentes?
El miedo a perder su estatus no es infundado. La administración Trump ha ampliado las razones por las cuales un residente permanente puede ser considerado deportable. Según la Ley de Inmigración y Nacionalidad, delitos menores, fraudes migratorios o incluso largas estancias fuera del país pueden poner en riesgo una Green Card.
En un comunicado del 20 de enero de 2025, el DHS anunció que las nuevas reglas de inmigración incluyen una «verificación mejorada» para los titulares de tarjetas de residencia que regresan de viajes internacionales, lo que ha resultado en interrogatorios más estrictos en aeropuertos como el de Los Ángeles y Logan en Boston. Algunos residentes, al ser presionados por agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), han firmado el I-407 bajo coerción, perdiendo su estatus de inmediato.
En estados como California y Nueva York, donde reside una gran población inmigrante, las oficinas de inmigración han visto un aumento en consultas sobre el proceso de renuncia. Un portavoz del USCIS explicó que «el formulario I-407 es una decisión voluntaria, pero los residentes deben entender que firmarlo significa el fin permanente de su estatus legal en EE.UU.». Sin embargo, abogados de inmigración han advertido que algunos oficiales de CBP están utilizando tácticas intimidatorias para convencer a los residentes de firmar, especialmente a aquellos que han pasado más de seis meses fuera del país o que enfrentan cuestionamientos sobre sus lazos con EE.UU.
Green Card y el impacto del temor migratorio
El caso de los residentes permanentes que optan por la renuncia no se limita a un perfil específico. En Florida, por ejemplo, el abogado de inmigración José Jordán reportó un incremento en casos de personas mayores de origen indio que, tras visitar a sus familias en el extranjero, fueron llevadas a salas de interrogatorio al regresar. «Muchos no quieren arriesgarse a un proceso de deportación y prefieren renunciar», señaló Jordán en una declaración oficial. Esto se suma a la preocupación de quienes temen que actividades como participar en protestas, como las pro-palestinas de 2024, puedan ser usadas en su contra, tal como ocurrió con Khalil.
El CBP, por su parte, ha defendido sus acciones. Hilton Beckham, asistente del comisionado de la agencia, afirmó el 29 de marzo que «los titulares de Green Card que no han violado leyes, cometido fraude o abandonado su residencia no tienen nada que temer». Sin embargo, la realidad en los puntos de entrada parece contradecir esta declaración, con reportes de detenciones prolongadas y revisiones exhaustivas de teléfonos y documentos. En respuesta, organizaciones como el American Immigration Lawyers Association han instado a los residentes a no firmar el I-407 sin consultar a un abogado, destacando que hacerlo bajo presión podría ser impugnado legalmente.
A medida que las políticas migratorias se endurecen, el futuro de los residentes permanentes sigue siendo incierto. En ciudades como Chicago y Houston, las comunidades inmigrantes están organizando talleres para informar sobre sus derechos, mientras el DHS continúa ajustando sus estrategias de aplicación. Por ahora, el formulario I-407 se ha convertido en un símbolo de la encrucijada que enfrentan millones de personas con Green Card en este 2025.