Una ola de denuncias sacude al Centro de Detención de Krome, en el sur de Florida, donde migrantes han reportado condiciones de hacinamiento severas. Videos filtrados desde el interior muestran a personas durmiendo en el suelo, sin acceso a teléfonos y con espacio insuficiente para los más de 1,700 detenidos que, según testimonios, alberga la instalación. Este centro, ubicado en Miami-Dade y operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tiene una capacidad oficial de 500 personas, lo que evidencia una crisis que ha desbordado sus límites.
El viernes, Univision 23 difundió imágenes de un hombre en lágrimas grabando desde Krome. “Estamos secuestrados aquí”, dijo entre sollozos, mostrando colchones improvisados y pasillos abarrotados. Las quejas no son nuevas, pero la situación parece haber empeorado en los últimos meses. Abogados y activistas señalan que el aumento de arrestos en la frontera sur, combinado con políticas migratorias más estrictas desde enero de 2025, ha saturado las instalaciones del ICE en Florida.
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La Oficina del Ombudsman de Detención de Inmigrantes, afectada por recortes recientes del Departamento de Seguridad Nacional, había documentado problemas similares en 2024, como hacinamiento y falta de atención médica. Sin embargo, con su capacidad reducida, las inspecciones han disminuido, dejando a los detenidos con menos vías para hacer oír sus reclamos. “Es inhumano lo que está pasando en Krome”, afirmó Andrea Jacoski, de Americans for Immigrant Justice, en una entrevista reciente.
Las voces desde el centro de detención de Krome
Los videos compartidos en redes sociales, como X, muestran la desesperación de los migrantes. Uno de ellos, cuya identidad no ha sido revelada, describió jornadas sin poder comunicarse con sus familias ni abogados. “Nos tratan como animales, no hay espacio ni para movernos”, dijo. Las imágenes también revelan baños sucios y comida escasa, quejas que coinciden con reportes previos del centro, construido originalmente como base militar en los años 60 y reconvertido en 1980 para procesar inmigrantes.
El ICE, por su parte, no ha emitido un comunicado oficial sobre las acusaciones más recientes. Sin embargo, en inspecciones pasadas, como la realizada por la Oficina del Inspector General en abril de 2024, se reconocieron problemas de sobrepoblación, aunque se afirmó que se estaban tomando medidas. La realidad, según los detenidos, dista de esas promesas. En mayo de 2022, una huelga de hambre en Krome ya había puesto el foco en las condiciones, pero la falta de personal y recursos sigue agravando la situación.
Organizaciones locales han comenzado a movilizarse. En Miami, activistas planean una protesta este fin de semana frente a las oficinas del ICE para exigir una investigación. “No podemos ignorar lo que está ocurriendo a pocos kilómetros de nosotros”, dijo Sofía Casini, de Freedom for Immigration, quien lleva años documentando abusos en centros como Krome.
El impacto del hacinamiento en Krome
El sur de Florida no es ajeno a las tensiones migratorias. Un estudio del Instituto TRAC de la Universidad de Syracuse, publicado el 18 de marzo de 2025, reveló que Krome opera con un promedio de 551 detenidos frente a su capacidad garantizada de 450. Sin embargo, las cifras actuales sugieren que esa cifra se ha triplicado, un reflejo del aumento de cruces fronterizos y deportaciones bajo la administración Trump. En lo que va de año, ICE ha reportado miles de traslados a centros como este, muchos provenientes de Texas y Arizona.
La infraestructura de Krome no está diseñada para tales números. Antiguas plataformas de misiles Nike, vestigios de su pasado militar, aún se alzan en el terreno, pero las nuevas construcciones no han seguido el ritmo de la demanda. Los detenidos, en su mayoría hombres awaiting deportación, enfrentan esperas prolongadas, a veces meses, sin claridad sobre su estatus. “Es una olla a presión”, describió un exguardia anónimo a Telemundo en 2024.
La salud también está en juego. Denuncias previas han señalado brotes de enfermedades por la falta de higiene y ventilación. Aunque no hay datos confirmados de 2025, un reporte de 2021 del Southern Poverty Law Center ya advertía sobre condiciones insalubres en Krome, un problema que el hacinamiento actual solo puede empeorar.
Respuestas y próximos pasos
La presión crece para que el DHS actúe. Senadores demócratas han pedido una audiencia urgente tras los recortes a las oficinas de supervisión, mientras grupos como la ACLU preparan demandas colectivas. En X, la indignación se multiplica: “Krome es una vergüenza nacional”, escribió un usuario el viernes, sumándose a cientos de mensajes similares.
Por ahora, el ICE mantiene silencio, pero la fuga de un detenido en agosto de 2024 ya había puesto a Krome en el radar de las autoridades locales. La policía de Miami-Dade y el Departamento de Aplicación de la Ley de Florida colaboraron entonces en una búsqueda masiva, un indicio de las tensiones internas. Con el hacinamiento en Krome alcanzando niveles críticos, la pregunta es cuánto más podrá resistir el centro antes de que la crisis estalle por completo.