Los Houston Cougars dieron un paso firme hacia el título nacional este domingo 30 de marzo al derrotar a los Tennessee Volunteers por 69-50 en el Elite Eight NCAA, asegurando su boleto al Final Four. El partido, disputado en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis, mostró la superioridad defensiva de Houston, que limitó a Tennessee a su peor actuación ofensiva de la temporada. Con esta victoria, los Cougars, dirigidos por el entrenador Kelvin Sampson, se enfrentarán a Duke el próximo sábado en San Antonio, en busca de su primer campeonato desde 1983.
El encuentro comenzó con Houston imponiendo su ritmo desde el salto inicial. En la primera mitad, los Cougars establecieron un récord del torneo al permitir solo 15 puntos a un equipo clasificado entre los dos primeros sembrados, según la Oficina del Comisionado de la NCAA. Tennessee, conocido por su defensa de élite, no encontró respuestas ante la presión constante de Houston. L.J. Cryer lideró la ofensiva con 17 puntos, mientras que Emanuel Sharp selló el juego con tres triples clave en los últimos cuatro minutos.
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El entrenador de Tennessee, Rick Barnes, reconoció la superioridad del rival tras el partido: «Nos superaron en todos los aspectos. Houston jugó con una intensidad que no pudimos igualar». Los Volunteers, que llegaron al Elite Eight NCAA por segundo año consecutivo, dispararon solo un 29% desde el campo y un pésimo 17% desde la línea de tres puntos, frustrando cualquier intento de remontada.
Elite Eight NCAA: Houston muestra su poder defensivo
La clave del triunfo de Houston estuvo en su defensa asfixiante, una característica que ha definido a los Cougars bajo el mando de Sampson. J’Wan Roberts, con 12 rebotes, dominó la pintura, mientras que el base Milos Uzan aportó seis asistencias para mantener el balón en movimiento. Este enfoque táctico dejó a Tennessee sin opciones, especialmente a su estrella Zakai Zeigler, quien, pese a un doble-doble de 18 puntos y 10 rebotes en el juego anterior, fue limitado a solo ocho puntos esta vez.
La ventaja de Houston creció rápidamente en la segunda mitad, alcanzando una máxima de 22 puntos tras un triple de Sharp con 4:12 restantes. La afición en Indianápolis, mayoritariamente vestida de rojo y blanco, estalló en vítores mientras los Cougars consolidaban su dominio. Esta victoria marca la séptima aparición de Houston en el Final Four, aunque el equipo aún busca romper su racha de seis participaciones sin un título, la más alta entre los programas de baloncesto universitario, según estadísticas oficiales.
El comisionado de la Big 12, Brett Yormark, estuvo presente en las gradas y fue visto celebrando con la familia de Sampson tras el silbatazo final. La conferencia Big 12, a la que Houston se unió en 2023, se anota un punto ante la SEC, que había dominado el torneo con cuatro equipos en los regionales finales.
Elite Eight NCAA: Camino al Final Four
Con este resultado, Houston mejora su récord de la temporada a 34-4, rompiendo su marca histórica de victorias en un solo año, previamente establecida en 33 en las campañas 2018-19 y 2022-23. Los Cougars han sido un modelo de consistencia en el torneo, llegando al menos al Sweet 16 en los últimos cinco años. Su próximo desafío será contra Duke, un equipo liderado por el favorito al Wooden Award, Cooper Flagg, quien promete un enfrentamiento épico el sábado 5 de abril en el Alamodome.
En el otro lado de la llave, Tennessee se despide con un récord de 30-7, aún sin alcanzar su primer Final Four en la historia del programa. Los Volunteers acumulan 31 victorias en torneos NCAA sin lograr el pase a la ronda final, empatando con Xavier como el equipo con más triunfos sin esa distinción, según datos de la NCAA.
Mientras Houston se prepara para su siguiente batalla, los reflectores están sobre Sampson, cuya carrera incluye tres apariciones en el Final Four (dos con Houston y una con Oklahoma en 2002). Los Cougars, que llegaron como el sembrado número uno en la región Midwest, han enfrentado a los equipos de mayor rango en cada ronda, un camino que no se veía desde el campeón North Carolina en 2017. La pregunta ahora es si podrán mantener este nivel frente a Duke y acercarse al esquivo trofeo nacional.