La NBA dio un paso decisivo hacia su ambicioso proyecto de expansión internacional este 27 de marzo de 2025. En una conferencia de prensa celebrada en Manhattan, el comisionado Adam Silver, junto al secretario general de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), Andreas Zagklis, anunció que la liga está explorando activamente la creación de una nueva competencia profesional en Europa. Este plan, que busca llevar el baloncesto de élite a más aficionados en el continente, podría materializarse tan pronto como la temporada 2026-27, marcando un hito en la globalización del deporte.
Silver destacó que la iniciativa no solo responde al creciente interés por el baloncesto en Europa, sino también a una oportunidad comercial sin precedentes. «El baloncesto es el segundo deporte más popular en Europa, y creemos que ahora es el momento de dar el siguiente paso», afirmó el comisionado. La idea inicial contempla una liga de 16 equipos, combinando franquicias nuevas y clubes ya establecidos, integrados al ecosistema actual del baloncesto europeo. Ciudades como Londres, París, Madrid y Berlín están entre las favoritas para albergar equipos, según fuentes cercanas a las negociaciones.
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NBA y FIBA: una alianza estratégica
La colaboración entre la NBA y FIBA es un pilar fundamental de este proyecto. Andreas Zagklis, de FIBA, subrayó que el objetivo es potenciar el deporte sin alterar las competiciones nacionales existentes. «Queremos que los equipos sigan participando en sus ligas domésticas mientras forman parte de esta nueva estructura», explicó. Este enfoque busca evitar conflictos con torneos como la EuroLeague, aunque las tensiones entre FIBA y dicha competición podrían complicar las negociaciones con algunos clubes.
El plan también incluye un sistema de clasificación basado en méritos, permitiendo que equipos destacados de las ligas europeas accedan a la nueva liga. Además, la NBA planea invertir en el desarrollo del baloncesto local, apoyando academias de clubes y programas para jóvenes jugadores, entrenadores y árbitros. Esta inversión refleja el compromiso de la liga con el crecimiento a largo plazo del deporte en el continente, donde ya se producen talentos como Nikola Jokić y Luka Dončić, recientes ganadores del premio MVP de la NBA.
El impacto de la expansión de la NBA en Europa
La llegada de la NBA a Europa no solo transformará el panorama deportivo, sino que también promete un impulso económico significativo. Según estimaciones internas, la liga podría generar hasta 3 mil millones de dólares anuales en ingresos en Europa y Medio Oriente, un mercado que hasta ahora no ha sido plenamente explotado. La venta de franquicias permanentes, con un valor mínimo de 500 millones de dólares cada una, atraerá a inversores externos, desde fondos soberanos hasta clubes deportivos establecidos.
Silver enfatizó que el proyecto aún está en fase exploratoria, pero las conversaciones avanzan rápidamente. «No tenemos acuerdos definitivos, pero estamos evaluando el interés de clubes existentes y potenciales socios comerciales», señaló. La NBA planea reunirse nuevamente con su Junta de Gobernadores en los próximos meses para afinar detalles, incluyendo la infraestructura de arenas y los derechos de transmisión. Países como Alemania, con un auge en la popularidad del baloncesto, y el Reino Unido, con su potencial comercial, están en el radar de la liga.
El anuncio llega tras años de especulación sobre la presencia de la NBA fuera de Norteamérica. Proyectos como la Basketball Africa League (BAL), lanzada en 2019, han servido como modelo para esta expansión. Sin embargo, la escala de la operación en Europa es mucho mayor, dada la sofisticación del mercado y la pasión de los aficionados. Mientras tanto, los fanáticos europeos ya imaginan enfrentamientos entre equipos de élite respaldados por la NBA, un sueño que podría hacerse realidad en apenas dos años.